El Espíritu de ʼADONAY YAVé está sobre Mí, porque YAVé me ungió. Me envió a predicar buenas noticias a los afligidos, a vendar los corazones quebrantados, a proclamar libertad a los cautivos y libertad a los presos, a promulgar el año de la buena voluntad de YAVé y el día de venganza de nuestro ʼELOHIM y a consolar a todos los que lloran. Me envió a ordenar que a los enlutados de Sion se les dé diadema de hermosura en lugar de ceniza, aceite de gozo en lugar de lamento, y el manto de alabanza en lugar de desaliento para que sean llamados árboles de justicia, plantados por YAVé para gloria suya.