Si cambian con sinceridad su manera de actuar y hacen lo que es correcto, si se tratan con justicia unos a otros, si dejan de maltratar a los extranjeros, a los huérfanos y a las viudas, y si dejan de asesinar a gente inocente y de hacerse daño a sí mismos con sus cultos, entonces les dejaré seguir viviendo aquí, en el país que les di a sus antepasados, por los siglos de los siglos.