Esa noche el rey no pudo dormir, así que ordenó que le trajeran el Libro de Registros del Reinado para que se lo leyeran. Allí descubrió el relato de lo que Mardoqueo había informado sobre Bigtana y Teres, los dos eunucos del rey que eran porteros y que habían conspirado para asesinar al rey Jerjes.