Una Mente Madura

Dia 2 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

“Beneficios que produce una mentalidad de Reino”

Nos faculta para asumir una posición de bendecido y no de necesitado. Esto quiere decir, que estamos completos en Cristo y completamente íntegros con nosotros mismos, por ende, nuestras intenciones, palabras y acciones, son una expresión de la bendición que poseemos, que no se refleja simplemente en lo que tenemos, sino en lo que somos.

Es decir, que no somos bendecidos por tener cosas, sino que tenemos cosas porque somos bendecidos y aunque éstas se pierdan se pueden recuperar, pues la bendición no se pierde, ya que las cosas no son las que están bendecidas, sino los creyentes quienes las reciben.

Podemos ilustrar este principio con la capacidad de una lagartija, que si le cortan la cola, le vuelve a salir, pero si le cortan la cabeza, la cola no puede reproducir una cabeza; de igual forma a un bendecido le pueden quitar un auto y lo vuelve a recuperar, porque no es el auto el que está bendecido sino que él, en Cristo, posee toda la bendición.   

El deleite de la bendición divina es la esencia natural del espíritu humano, su felicidad solo puede ser comprendida por medio de la comunión con su fuente. Esta comunión, debería ser natural y de mutua realización con el propósito por el cual Dios  la otorga. 

Dios y hombre se pertenecen, la presencia de Dios es el ambiente natural e ideal para el hombre redimido, de esta manera podemos gobernar nuestro entorno en lugar de ser víctimas de ello. 

Los verdaderos gobernantes nacen de la presencia de su Creador, es ahí donde descubren la verdad sobre ellos mismos. Así como la vida escondida dentro de una semilla, germina y da vida en el ambiente correcto de la tierra, así es el verdadero potencial de la humanidad, que germina cuando está en plena armonía con el orden de Dios y en comunión con su reino; para saber su habilidad y destino.

Podemos decir que Dios es omnipotente, omnisciente y mencionar otros de sus atributos, pero eso no cambia la vida de nadie, porque la palabra atributo no es sólo tener características, sino que, por crear algo según su propia naturaleza, también le da su propia característica. 

La palabra atributo, es una palabra legal, que significa que alguien nos otorga su naturaleza. Necesitamos todo el poder para controlar todo lo que existe dentro del propósito que nos fue asignado.