Grandes Héroes De La Fe - El Profeta Elías

Devocionales

El Espíritu y el profeta


No es un secreto que estamos viviendo una época de muchos cambios a nivel mundial, las formas de hacer algunas cosas como las hacíamos antes ya no volverán, y cada día nos vemos más obligados a cambiar de forma muy rápida algunos paradigmas y a incorporar los nuevos modelos mixtos (presenciales y virtuales) a nuestra cotidianidad. 


Para muchas personas, por otro lado, la nuestra es una época de desilusión; basta con mirar las redes sociales para ver la falta de confianza sobre algunos líderes políticos a nivel mundial y local. En el aire, cada día se percibe más el temor sobre temas ambientales y ciertos conflictos étnicos. Parece que, al igual que en la época de Elías, la mayoría de la gente no tiene expectativas ni esperanza.


La pregunta que, sin duda alguna, muchas personas se harán es la siguiente: ¿Ofrece el mensaje del Señor una alternativa a la crisis mundial?


Al igual que en los tiempos del profeta Elías, hay personas que se han rendido por diferentes situaciones (bancarrota, muerte de algún ser querido, despido masivo de empleados) muchos han bajado la guardia y han perdido la esperanza.


Querido amigo/a, cuando se pierde la esperanza, se pierde la “endotermia”, la energía, la pasión, el fuego interior y, como consecuencia, la acción y el movimiento se desvanecen. 


Pero, cuando hay esperanza, hay posibilidad de lucha, hay fuerza, energía para combatir y hacerle frente a todos los desafíos, y no permitir ningún yugo de esclavitud sobre nuestra vida, pues a libertad nos ha llamado el Señor.


Es por eso que creo que Dios permitió que el Profeta Elías apareciera en la escena política, social y espiritual de Israel de una forma tan dramática como una tempestad y desapareciera como el torbellino para marcar una diferencia; y nadie mejor que el Espíritu de Dios para hacer que Elías tomara conciencia de la realidad en la cual vivía y a la cual se enfrentaría.


Gracias Dios porque el Espíritu Santo, que está en ti y en mí, es realista es el mejor para mostrarnos y darnos luz frente a cada situación y guiarnos, si somos dóciles a su voz para enfrentar y superar cada obstáculo que el mundo nos presente en este tiempo.


Oremos juntos: Amado Dios y Padre Celestial, una vez más reconocemos nuestra necesidad y dependencia total y absoluta de ti, de tu voz, guía y cuidado, por favor, ayúdanos a silenciar cualquier voz extraña que quiera traer desesperanza sobre nuestra vida, como cualquier voz que quiera robarnos tu paz, sometiéndonos a yugos de esclavitud, temor o duda, te lo pedimos Dios en el precioso nombre de tu Hijo Jesucristo. ¡Amén!