Los Principios De La Primera Mención

Devocionales

MÁS ALLÁ DE LOS HECHOS DE LA VIDA

Hannah Etsebeth

Y Abram creyó en el Señor, y Él se lo reconoció por justicia. Génesis 15:6

Los hechos tienen una forma de desafiar y a veces de debilitar nuestra fe: un diagnóstico, una pérdida, una angustia, un juicio. Para Abram y su esposa, Sarai, era el hecho de que no tenían hijos, y no había posibilidad de que eso fuera a cambiar pronto. Se acercaban a los 100 años, mucho más allá de la edad reproductiva, y Abram sabía que cuando muriera, su heredero no sería hijo suyo. Esos eran simplemente los hechos, y nadie los discutiría.

Sin embargo, Dios generalmente tiene una forma de ofrecer respuestas sobrenaturales a los hechos naturales. En esta situación, Abram y Sarai habían estado orando durante décadas, y Dios respondió diciendo: "Un hijo de tu propia carne y sangre será tu heredero".

En un instante todo cambió. Se había recibido una promesa sobrenatural. Aunque los hechos de su vida parecían contradecir la promesa de Dios, Abram "creyó en el Señor", y como resultado, Dios se lo reconoció por justicia, estar en buena relación con Dios. Esta es la primera vez que el término "justicia" aparece en la Biblia, y la situación que rodea su mención nos da una buena idea de cómo podemos ser justos también.

Piénsalo de esta manera: cuando el pecado entró en la humanidad, la "cuenta" espiritual de todos se llenó repentinamente de pecado. Es un hecho. No podemos deshacernos de él por nuestros propios medios, y no podemos estar en buena relación con Dios mientras el pecado permanezca en nuestra cuenta. Pero en esta historia, vemos a Dios darle a Abram una promesa aparentemente imposible. Abram dice, "Muy bien, Dios, yo te creo", y Dios acredita la cuenta de Abram con justicia. Dios retiró todo el pecado y a cambio depositó justificación. Aquí aprendemos que la fe de Abram fue el catalizador de esta transacción, y así sigue siendo hasta el día hoy. Dios envió a su único Hijo, Jesús, a la tierra para que se convirtiera en el sacrificio que retirara todo el pecado de la cuenta de cada persona. Pero para recibir nuestro depósito de estar en buena relación con Dios, tenemos que creer en Él.

En caso de que te lo estés preguntando, Dios sí cumplió su promesa a Abram y Sarai, ellos concibieron y dieron a luz a su hijo Isaac y nació una nación. Abram se convirtió en Abraham, que significa "padre de multitud de naciones", y Sarai se convirtió en Sara, que significa "princesa". Muchas de las promesas de Dios se cumplieron durante la vida de ellos, y muchas otras promesas se cumplieron en generaciones posteriores. Dios es fiel, y Abram decidió creer.

Así que ahora es tu turno. ¿Vas a creer en lo tangible del mundo que te rodea, o creeráss en Aquel que te prometió más que eso? Cuando le damos la espalda al pecado de la duda y creemos en las promesas de Dios, recibimos mucho más que la promesa en sí, llegamos a estar en buena relación con Dios.

Oración

Jesús, hoy decido creer en ti. Elijo creer en tu palabra por encima del ruido, las acusaciones y los "hechos" del mundo que me rodea. Hoy pongo mi fe en ti. Espero ansiosamente el día en que vea el cumplimiento de lo que me prometiste. Deposita tu justicia en mi cuenta para que pueda estar en una buena relación contigo. En el nombre de Jesús, amén.

Los Versículos a Memorizar 

La exposición de tus palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo. Salmo 119:130 (NVI)