El Outfit Correcto

Devocional

  

LA BENDICIÓN DE SER NOSOTROS MISMOS

 

Recuerdo que cuando estaba estudiando en el colegio (escuela, instituto o como sea que se diga en tu país), en el ultimo año, era una persona muy diferente a la que soy ahora. Seguí siendo el mismo en mi primer trabajo y cuando recién entré a la universidad. El alcohol, las fiestas, las drogas, el concepto de “solo se vive una vez” estaba bien presente para mí. Había adoptado  — como lo vimos en el día anterior —  una limitación que me desconectaba con la verdadera persona que Dios había diseñado antes de nacer. Y sí, fue mi decisión, yo elegí el camino vacío porque tenía perspectivas erróneas y en pocas palabras era una persona que no era. 

Cuando me volví a Dios, roto y vacío, le entregué mi persona, el que se había formado todo ese tiempo sin Dios. Pero Dios me mostró otra versión mía. Y yo dije “¿Cómo?… No entiendo.” Dios me mostró su plano de construcción. El mío era como un garabato dibujado al compararlo con el suyo que parecía una obra maestra. 

David cuando se enfrentó con el gigante le pusieron una armadura. La que todos usaban, todos se sentían cómodos en ella y seguros. Pero David no. Él no estaba acostumbrado a ella. Él tenía una manera diferente de vencer gigantes y no fue su resortera, ni las piedras… fue Dios. Y luego de esa victoria el resto es historia. Pero cuán bendecido fue por el hecho de vencer al gigante tal como era. Él vino como un pastor de ovejas y el menos importante de su familia. Y Dios lo convirtió en rey de una nación. Porque tenía carácter y disfrutaba la persona que era justo en ese momento. No sabía que lo que era en ese momento determinaría en lo que se iba a convertir después. Así que abraza tu proceso y no menosprecies tus pequeños comienzos. 

Hay una bendición detrás de la persona que eres justo ahora mismo. Si… Dios tiene una mejor versión y nos actualiza el espíritu cada tanto, el quiere que lleguemos a ser mejores. Y no me estoy queriendo decir que Dios quiere que te quedes allí en tu pecado favorito o alguna cosa por el estilo. 

En este día del devocional, quiero decirte que no hay nada mejor que ser tu mismo, sin estándares, prejuicios, paradigmas. Dios sabe quien eres, no tienes que impresionarlo. Tú eres la persona favorita de Dios. Entre más cerca estamos de Dios y de su palabra, más entendemos quien es él y quienes somos nosotros. Hay algo dentro de ti: único y particular. Disfrútalo y ponlo hoy en el trono de Dios. Una vez leí: “Dios no puede bendecir a alguien que no eres”. 

No es una carrera con otros carriles. Solo hay una meta y un carril. Y tenemos al  mejor entrenador: Jesús. No puedes hacer nada para que te ame más o menos… porque eres su hijo. Y tienes un don exclusivo del cielo. Detrás de lo que eres hay una gran bendición.