[Certeza En La Incertidumbre] Quietud En Tiempos De Crisis

Día 4 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocional



Aprendiendo a estar quietos


Cuando nos enfrentamos a tiempos de crisis, luego de un tiempo, tomamos acción. Cuando pasa un huracán esperamos a que sea seguro salir y tomamos acción. Tomamos nuestras palas, nuestros guantes y nos ponemos a trabajar. Formamos grupos, nos unimos a alguna organización, comenzamos a ayudar a amigos y vecinos, estamos acostumbrados a accionar luego de momentos de crisis, desastres naturales o de cualquier tipo. Sin embargo, hay momentos en que solo se requiere que nos quedemos quietos. Algo a lo que no estamos acostumbrados. No estamos acostumbrados a esperar y no hacer nada. 


Ha llegado el tiempo donde la quietud es necesaria. La actividad de la que debemos formar parte ahora es la de estar inactivos. La ayuda que podemos dar es la de no ayudar como en momentos de huracanes, formando equipos, grupos y salir a ayudar. Lo que se requiere en tiempos de quietud es quedarnos quietos y no hacer lo que solemos hacer. 


¿Qué significa estar quietos? ¿Por qué es necesario que en estos tiempos de crisis estemos quietos? Lo que Dios nos está diciendo en este versículo de la Biblia es que estemos quietos. Que nos debilitemos, que nos dejemos ir, que soltemos. Estamos acostumbrados a movernos, a ser fuertes frente a una crisis; sin embargo, Dios nos indica lo contrario ahora. Nos dice que nos rindamos y confiemos en él. 


Si leemos el Salmo 46:10 en diferentes traducciones de la Biblia, nos ayudará a comprender mejor qué significa estar quietos. La traducción dice: «¡Aléjate del tránsito! Mírame con amor y por mucho tiempo, a mí, tu Dios altísimo; por sobre la política, por sobre todas las cosas». Estamos acostumbrados a estar en el transito hoy en día, es parte de nuestras vidas, aun estar atascados en el tránsito muchas veces. Aquí Dios nos está diciendo que dejemos de hacer lo que estamos acostumbrados a hacer, que pongamos pausa en nuestras vidas frenéticas, que nos alejemos de la locura, del ruido, del movimiento, por un largo tiempo. Para que podamos mirarlo a él, por sobre todas las cosas que demandan de nuestra atención ahora; la política, la pandemia, la crisis, la enfermedad, el dolor, todo. Frenemos y mirémosle a él. 


El Salmo 46:10 en la Nueva Versión Americana dice: «Deja de esforzarte y reconoce que soy Dios; seré exaltado entre las naciones, seré exaltado en la tierra». Nos está diciendo que dejemos de esforzarnos en lograr u obtener algo. Que dejemos de intentar. Frenar y quedarnos quietos. Algo que va en contra de todo lo que aprendimos, y nos lleva al día de reposo en los Diez Mandamientos. La creación de Dios necesita descansar. Necesitamos tener tiempos de quietud delante de Dios. 


Esa quietud nos llevará a producir resultados profundos. Porque las verdades profundas se descubren en la quietud.