Espíritu Santo

Devocionales

Cada quien hace su parte.



Muchos hemos tenido la triste experiencia de tratar de hablar de Jesús con alguien pero nuestras palabras no parecen efectivas. Intentamos sin éxito. 


Hace años yo estaba en un restaurante y comencé a compartir de Jesús a un hombre que estaba en la mesa de al lado, escuchó con curiosidad por unos minutos y luego me dijo que no estaba interesado. Cuando salí del restaurante una mujer joven que había estado sentada en otra mesa me siguió y me dijo: “¿Me podría decir por favor lo que le dijo a él? Mi vida está hecha un desastre y necesito ayuda. Por favor, cuénteme acerca de Jesús.” Ella fue a casa y habló con su mamá, su abuela y su hermana y todas ellas conocieron a Jesús. Esto pasó hace más de treinta años y ella aún está en la iglesia.


Esta es la misma dinámica que sucede en una reunión, el Espíritu Santo habla a todos pero algunos abren sus corazones y otros endurecen el suyo. La habilidad humana es buena pero no es suficiente para alcanzar al mundo. Hagamos nuestra labor de testificar y dejemos que sea el Espíritu Santo quien haga el resto.





Oración:



Señor Jesús, gracias por darme la oportunidad de compartir acerca de ti aún cuando no siempre veo los resultados que espero, ayúdame a ser paciente y asertivo para compartir acerca de ti y que pueda confiar que tú harás el resto. Amén.