Espíritu Santo

Devocionales

La incredulidad.



Cuando Jesús anunció que se iba y que el ayudador venía, Jesús comienza a tocar otro aspecto de lo que el Espíritu Santo haría: convencer de pecado.


Hay muchos pecados, pero ¿de cuál estaba hablando? del hecho de no creer en Él. Muchos no creen porque no han escuchado, otros aunque han escuchado sobre Jesús han escuchado verdades a medias y están mal informados. Aunque la ignorancia puede producir incredulidad no creo que esté hablando de dichas situaciones. Más bien estaba hablando de los que lo conocían y se habían rehusado a creer en Él ya que no querían sujetarse a Él.


Muchas personas que vivieron en el tiempo de Jesús lo vieron cara a cara predicando, sanando e incluso levantando muertos. Pero rehusaron creer en Él porque querían seguir siendo reyes de sus vidas y caminar a su manera. El Espíritu Santo viene a convencernos de nuestra necesidad de reconocerle y que aceptemos su señorío y salvación.





Oración:


Señor Jesús, gracias por permitirme conocerte y gracias porque el Espíritu Santo me muestra áreas donde necesito tu ayuda. Ayúdame a estar receptivo a ti y que siempre haya fe en mi corazón. Amén.