Espíritu Santo

Devocionales

Convencerá de Justicia: Cuando nos convence nos transforma.



Esto es lo que el Espíritu Santo hace. Él destruye las ideas torcidas en la mente humana al revelar la verdad en cuanto a Jesús. Su deseo es exaltar a Jesús en toda Su gloria delante del mundo. Cuando Él es exaltado, el hombre es humillado y se hace candidato para la salvación. Sin el Espíritu Santo, el mundo nunca reconocerá su propio pecado; ni tampoco verá la Gloria de Jesús.


Podemos ver un ejemplo de esto en el Día del Pentecostés. Cuando cayó el Espíritu se juntó una multitud. Muchos de ellos habían estado el mismo día cuando el pueblo judío se había exaltado en contra de Jesús, humillándolo en la cruz. En el Día de Pentecostés todo cambió. Ellos se encontraron humillados delante del Cristo exaltado. ¿Qué les pasó? El Espíritu Santo había dado un poderoso testimonio de Jesús mediante la predicación de Pedro y miles de personas habían sido convencidas de su propio pecado y de la justicia de Jesús. Reconocieron que Jesús en verdad era el Cristo y el Hijo del Bendito. Solo el Espíritu de verdad podía haber provocado un cambio tan grande en ellos. Un cambio que llevó a tres mil de ellos a confesar a Jesús en la cara de la oposición del mundo judío. Solo Él puede hacer esto en nosotros. Nadie más lo pude hacer.





Oración:



Padre, gracias por la convición que solo el Espíritu Santo puede traer a mi corazón, respecto de quien es Jesús y mi gran necesidad de su intervención en mi vida, hoy te pido por mis amigos y familiares que aún no reconocen a Jesús como el Cristo, el Hijo del Bendito. Te pido que sea tu Espíritu Santo quien traiga convicción a sus corazones como lo ha hecho en el mío, en el nombre de tu amado hijo Jesús, Amén.