[Serie Una sola carne] Ver las cosas como Dios las ve

Devocional

La confianza es parte determinante 


Según el diccionario, confianza significa dependencia de la integridad, justicia de una persona, cualidad o atributo de una cosa, fidedignidad. Desarrollar confianza en nuestro Padre celestial lleva tiempo, pero confiar en las personas a veces parece imposible. La gente nos hiere, desilusiona y lastima. Generalmente, nuestro cónyuge es quien hace tales cosas con frecuencia. 


La mayoría de las parejas comienzan su matrimonio confiando el uno en el otro, pero al pasar los años, esa confianza se desintegra por las desilusiones, fallas reiteradas, no satisfacer expectativas mutuas o causas graves como adulterio, abuso físico, incesto y abandono.


Cuando en un matrimonio la confianza se debilita o se pierde del todo, solo existe una manera de restaurarla, tenemos que poner nuestra confianza en Dios, no en nuestro cónyuge. Es solo a través de la perfección del Señor que podemos recobrar la confianza entre los cónyuges. 


El primer paso es perdonar a nuestro cónyuge por el pecado o desilusión que hizo crecer la falta de confianza. Si no perdonamos, estorbamos la obra de Dios. Cuando perdonamos ponemos nuestra confianza en Dios y en que él puede sanar la situación. 


Dios cambia los corazones. Dios nunca falla. Confiemos plenamente en que él está obrando en aquello que nos preocupa y completará la obra que ha comenzado. Ora con sabiduría por ti y tu cónyuge, para que les ilumine el diseño de Dios para el matrimonio. Dios no se ha equivocado, quienes deben ajustarse al diseño somos los seres humanos.


Cuando ponemos nuestra confianza en Dios, nos liberamos el uno al otro para crecer, el proceso significa que puede haber todavía algunos errores. Si ponemos nuestra vista en el otro es un error devastador, pero cuando confiamos en el Señor y hay un error de parte de nuestro cónyuge, se puede perdonar y podemos seguir adelante juntos. 


Con nuestra confianza puesta en Dios, no en el hombre, estamos listos para traer la visión de fe divina a nuestro matrimonio. Tenemos que darnos cuenta de que lo que dice la Biblia acerca de nuestro matrimonio es más real que las circunstancias que vemos. Mientras más Palabra tengamos dentro, menos seremos zarandeados por las circunstancias temporales. 


Reflexionemos


¿Tienes tu confianza puesta en Dios y su diseño?