[Serie Una sola carne] Ver las cosas como Dios las ve

Devocional

La visión de Dios en Abram 


Vemos en la Palabra de Dios, cómo Abram recibió una visión y empezó el proceso para verla hecha realidad. En Génesis 12:1-4, Abram recibe la visión. Con el paso del tiempo, comenzó a preguntarse sobre el cumplimiento de la visión, y Dios lo consoló.


Génesis 15:1-7: «Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia».


Dios cambia el nombre de Abram a Abraham, porque lo nombró «padre de multitudes». Tenía cien años, y  todavía no había tenido un hijo; su nombre se convirtió en la declaración de su visión. Génesis 17:1-9: «Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso, anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre tú y yo y, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos».


Reflexionemos


¿Entiendes la visión de Dios para tu matrimonio, así como Abraham entendió la visión de Dios para él?