De la ansiedad a la paz

Devocional

La vida está llena de incertidumbre. Tengo la tendencia natural a preocuparme porque pasará algo malo aun cuando las cosas van bien. De hecho, a veces lo hago más cuando las cosas están fluyendo en mi vida. Ser propenso a asumir lo peor se correlaciona directamente con olvidar la bondad y el cuidado de Dios. Tú y yo debemos recordar que Dios siempre está con nosotros y que pasaremos la eternidad con Él.



Pero si somos honestos, la eternidad nos puede abrumar porque no estamos seguros de cómo sea el cielo. Aún así, Dios permitió al apóstol Juan ver y contar lo suficiente para emocionarnos sobre lo que vendrá. El cielo no es nada que nuestra humanidad pueda comprender"Sin más muerte, dolor, pesar o lágrimas". Creo que también podríamos decir que tampoco habrá ansiedad ni depresión. Dios estará cerca y por siempre sentiremos Su amor y protección porque somos Sus hijos queridos.



En este último día, simplemente te animo a meditar en los primeros siete versos de Apocalipsis 21. Oro para que sin importar lo preocupado o ansioso que estemos o lo difícil que sean nuestras circunstancias actuales, encontremos esperanza en lo que viene adelante. Esto no es sobre aferrarse a una esperanza y a una paz que algún día serán, esto se trata de apropiarnos a cuán amados somos. Mientras más recordemos el profundo amor de Dios por nosotros, el temor tendrá menos posibilidad de capturar nuestros corazones porque Su perfecto amor echa fuera el temor.