De la ansiedad a la paz

Día 4 de 6 • Ver la lectura de hoy

Devocional

En una ocasión mi mentor me estaba ayudando a procesar algunas preocupaciones. Mientras hablaba sobre los miedos más grandes que tengo, tenía una esperanza secreta: quería que me asegurara que probablemente jamás sucederían esas cosas. Sin embargo, me respondió algo más poderoso y perdurable. Me dijo: "Te he visto enfrentar muchos desafíos y he visto a Dios darte fuerzas durante muchas pruebas. Confío en que si esto termina convirtiéndose en uno de tus grandes miedos, Él lo hará otra vez. Lo superarás por Su maravillosa fuerza y poder".


Algo hizo clic en mí: eso coincidía con el mandamiento de Jesús en Mateo 6:34. En este versículo, Jesús dice que no debemos preocuparnos por cosas del futuro. Las preocupaciones del hoy son suficientes para hoy. De manera similar, el autor de Hebreos dice que Dios nos dará la gracia y el auxilio en el momento que más los necesitemos.


Cuando permito que algunos temas me provoquen ansiedad, es como si peleara solo la batalla. Su fuerza y poder están a mi alcance cuando los necesito. Lo he visto darme paz, fortaleza y auxilio tantas veces en mi vida cuando lo he necesitado. Pero Su Palabra no me promete fuerza y auxilio antesde que lo necesite. Puede que esté enfrentando las noticias de un diagnóstico no favorable y todos los desafíos de salud que vienen con ello, pero hasta que de verdad no lo esté enfrentando, no tendré Su fuerza y auxilio para ese tema o crisis en particular. Ese recordatorio me ha ayudado a renunciar a miedos y a confiar sin importar lo que suceda. Él es poderoso para salvarme cuando necesite que me salve.