Eternamente amor

Devocionales

El amor de Dios manifiesto en su Hijo


En las cicatrices de Cristo


Veo tu eterno amor.


¡¿Cómo no alabar al Padre?!, ¡¿cómo no honrar a Cristo ante tal sacrificio?! Es el día de adorarlo y reconocerlo, no solo con palabras, sino con acciones que le manifiesten su amor al mundo. Le cantamos a nuestro Dios y exaltamos a su precioso Hijo que, para vivificarnos, sufrió cada herida, dolor, humillación e insulto; vivimos agradecidos por tanto a nuestro favor; nuestro compromiso es obedecerlo, es lo mínimo. No recibamos en vano la gracia del Señor, recordemos su obra maravillosa que nos da nuevas fuerzas para enfocarnos en sus propósitos, porque Jesús nos rescató por una razón que trasciende lo material; nos trasladó a su reino en el que nos libró del pecado y dio su Espíritu para que participemos de su divinidad. ¡Eso transformó poderosamente nuestra vida y esencia para prepararnos para la eternidad! Le agradecemos al Padre dejar en la cruz a su Unigénito que se constituyó en el Primogénito de los millones de hermanos que somos ahora sus hijos.


Te alabo con todo mi ser,


Te adoro con mi vida,


Te honro con mis labios,


Te glorifico con obediencia.


Dios es eterno, y todo lo que Dios es, lo es eternamente.


Dios es amor; eternamente amor.