La dimensión de la generosidad

Dia 4 de 6 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Dios te da el poder para hacer riquezas


Dios es quien te da poder para hacer riquezas. Recordemos cuando la nación de Israel salió de la esclavitud de Egipto. Eran simples esclavos, con escasez y necesidad, no tenían posesiones, pues todo se les había quitado. Sin embargo, cuando llegó el tiempo de Dios para liberarlos, despojaron a los egipcios del oro, plata, joyas y de todo lo valioso; se lo llevaron con ellos, camino a la tierra prometida. Ahora tenían mucha riqueza. Dios les advierte antes de entrar a la tierra prometida, que no crean que son ricos por su propia fuerza. Esta advertencia viene para nosotros hoy: no pienses que es por tu sabiduría y tus propios méritos que tienes tus cosas. Sino que Dios, es el que da poder para hacer riquezas. Dios ya te dio el poder para crear, para producir tus riquezas. 


¿Cómo te dio Dios, el poder de producir riquezas? 


Este poder se encuentra en dos áreas de tu vida. Dios te dio el poder para crear riquezas con ideas y con tus manos, con acciones. En tu cabeza, las ideas, y en tus manos, el talento para generar esas riquezas. «Crear» quiere decir, que tenemos la habilidad de producir riqueza donde no hay, que no dependes de otros para crear riquezas. Tienes la habilidad, en ti mismo, de producir riqueza. Las empresas tienen un plan para producir riquezas. Los hijos de Dios también deben tener ese plan, porque Dios ya les dio ese poder. ¿Para qué? Para aprender a honrar a Dios en todos los caminos. 


Jesús también enseñó sobre la ley de la siembra y la cosecha. No juzgues y no serás juzgado, sé generoso y entonces te será dado. Jesús dice la manera en que debemos aprender a dar: medida buena. En ese tiempo todo lo que comprabas, se comercializaba con determinada medida. Jesús se refiere, que la medida en que tú des, debe ser buena medida. Había personas que vendían kilos de carne de 800 gramos, no de 1,000 gramos como debe ser. Pero Jesús dice que se debe usar la mejor medida, apretar, volver a completar la medida, y llenar hasta rebasar. Porque con la medida con que mides, así vas a recibir. Jesús habla de leyes de reino, que son superiores a la ley mosaica. Es una ley más grande porque está escrita en nuestros corazones. Si aprendes a ser generoso y caminar en esta ley, vas a aprender a abrir las puertas de abundancia económica para tu vida.