La dimensión de la generosidad

Devocionales

Toda riqueza viene de Dios


Pocas personas son tan millonarias como Carlos Slim, dueño de Telmex, Telcel, Claro, American Mobil, Grupo Carso y Fundación Carlos Slim. Si preguntas a una persona con ese nivel de riqueza material, si somos ricos, diría que no, porque su concepto de riqueza es diferente al nuestro. Pero si le preguntas a una persona de África donde apenas comen un poco de arroz una vez al día, si somos ricos, después de mostrarle cómo vivimos, él dirá que somos muy ricos. Todo depende de cómo se concibe la vida, de cómo se define la riqueza. 


La verdadera riqueza, es todo aquello que excede la necesidad básica, como lo mencionamos ayer. Si somos ricos, tenemos la capacidad de dar y podemos dar. Si podemos dar, tenemos para dar, porque tenemos más allá de nuestras necesidades básicas. 


En Proverbios, encontramos el principio universal: el alma generosa será saciada; el que sacia al otro, también él será saciado. Este principio obedece a la ley universal que Dios diseña, que es la ley de la siembra y la cosecha. Ley que funciona en todos los aspectos de la vida. Todo lo que el hombre siembra, eso también segará. Si siembro odio, cosecho odio, si siembro discordia, cosecho discordia. Lo mismo sucede en el ámbito de lo económico, si soy generoso y siembro, también recibo.


Cuando entiendo que la riqueza procede de Dios, dejo de apropiarme de ella, porque si procede de Dios, le pertenece a Dios, es de Él, le pertenece a Él, y es para Él. Solamente administramos las riquezas que Él pone en nuestras manos. A mayor capacidad de administrar las riquezas de Dios, mayores riquezas pondrá en nuestras manos. 


¿Cuántos queremos ser ricos, tener honor y larga vida? Creo que todos queremos eso, dice la Escritura, que eso proviene del Señor y es resultado de la humildad. Humildad, no tiene que ver con ser pobre o rico. Tiene que ver con el carácter, que es ajeno al orgullo. Muchas veces se menciona que una persona es humilde o de origen humilde, y quieren decir que son pobres. Hay pobres que son orgullosos y no tienen nada de humildad y hay ricos muy humildes, sin nada de orgullo. 


La humildad y el orgullo, no tienen nada que ver con riqueza y pobreza, son características internas, son parte del carácter del hombre. La recompensa, el pago, lo que produce ser humilde y tener temor del Señor, sí tiene que ver con esto, pues ser humilde y tener temor de Dios produce riqueza, honor y vida.