1
SANTIAGO 1:2-3
La Palabra (versión española)
BLP
Alegraos profundamente, hermanos míos, cuando os sintáis cercados por toda clase de dificultades. Es señal de que vuestra fe, al pasar por el crisol de la prueba, está dando frutos de perseverancia.
Bandingkan
Telusuri SANTIAGO 1:2-3
2
SANTIAGO 1:5
Si alguno de vosotros anda escaso de sabiduría, pídasela a Dios, que reparte a todos con largueza y sin echarlo en cara, y él se la dará.
Telusuri SANTIAGO 1:5
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SANTIAGO 1:19
Sabed, hermanos míos queridos, que es preciso ser diligentes para escuchar, parcos al hablar y remisos en airarse
Telusuri SANTIAGO 1:19
4
SANTIAGO 1:4
Pero es preciso que la perseverancia lleve a feliz término su empeño, para que seáis perfectos, cabales e intachables.
Telusuri SANTIAGO 1:4
5
SANTIAGO 1:22
Pero se trata de que pongáis en práctica esa palabra y no simplemente que la oigáis, engañándoos a vosotros mismos.
Telusuri SANTIAGO 1:22
6
SANTIAGO 1:12
Dichoso quien resiste la prueba pues, una vez acrisolado, recibirá como corona la vida que el Señor ha prometido a quienes lo aman.
Telusuri SANTIAGO 1:12
7
SANTIAGO 1:17
Todo beneficio y todo don perfecto bajan de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay cambios ni períodos de sombra.
Telusuri SANTIAGO 1:17
8
SANTIAGO 1:23-24
Quien oye la palabra, pero no la pone en práctica, se parece a quien contempla su propio rostro en el espejo: se mira y, en cuanto se va, se olvida sin más del aspecto que tenía.
Telusuri SANTIAGO 1:23-24
9
SANTIAGO 1:27
Esta es la religiosidad auténtica e intachable a los ojos de Dios Padre: asistir a los débiles y desvalidos en sus dificultades y mantenerse incontaminado del mundo.
Telusuri SANTIAGO 1:27
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SANTIAGO 1:13-14
Nadie acosado por la tentación tiene derecho a decir: «Es Dios quien me pone en trance de caer». Dios está fuera del alcance del mal, y él tampoco instiga a nadie al mal. Cada uno es puesto a prueba por su propia pasión desordenada, que lo arrastra y lo seduce.
Telusuri SANTIAGO 1:13-14
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SANTIAGO 1:9
El hermano de humilde condición debe sentirse orgulloso de su dignidad.
Telusuri SANTIAGO 1:9