El Camino Del Servicio

Dia 5 de 6 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

No estás solo en tu servicio. 


Hace unos días mi prometido me llamó y me dijo esta frase: “No estás sola en tu servicio“. La verdad es que esa frase era justo lo que necesitaba escuchar. ¿Te has sentido solo o sola en algún momento de tu vida? Es uno de los sentimientos más profundos, destructivos y reales que podemos experimentar, pero como lo hablamos al principio, el que sea real no significa que sea verdad. La soledad es destructiva cuando no invitas a Dios en ella. Te lleva a tomar decisiones que te destruyen, y te termina de alejar no solo de los que te rodean, sino de DIOS.


Pero ¿te has sentido solo o sola en tu servicio? ¿Como si nadie entiende y valora lo que haces? ¿Como si Dios mismo no ve tu esfuerzo, tu rendición, tus horas largas de trabajo? Y entonces te sientes abandonado por Dios mismo y eso es un tipo de soledad aún más profunda. Déjame decirte que te comprendo, pero no estoy aquí para hablarte de lo difícil que esto puede ser. Estoy aquí para decirte que todos esos sentimientos son reales, pero no verdaderos. El propósito del enemigo detrás de todo eso es alejarnos de Dios. Es irracional, pero cuando nos sentimos solos buscamos estar más solos aún. 


Quizás parezca que nadie te ve y valora lo que haces. Quizás cuando empezaste a servir las cosas se complicaron en tu vida, creando el escenario perfecto para rendirte. Déjame decirte que no estás solo en tu servicio, y no estás solo en la vida. Me encanta ver el ejemplo de Jesús y los discípulos. En repetidas ocasiones en los Evangelios vemos a los discípulos sintiéndose solos aun estando con Jesús. Una de ellas es la historia que está en Marcos 8:23. Después de hacer muchos milagros, Jesús y los discípulos subieron a la barca. Jesús se durmió y empezó un gran tempestad. Los discípulos se asustaron y actuaron como si Jesús no estaba con ellos. Ellos pensaron que iban a morir, lo cual no era verdad. Jesús despertó, reprendió la tempestad y también reprendió a los discípulos por su falta de fe. No estás solo en tu servicio. Jesús está con nosotros en la barca. Sin importar si lo sientes o no, Él está presente.