El Camino Del Servicio

Devocionales

Motivaciones


¿Qué te motiva a servir? ¿Por qué haces lo que haces? Cuando la pandemia se inició, fui confrontada con estas dos preguntas: Ahora que nadie me miraba y que no estaba presente en la iglesia, ¿qué era lo que mantenía sirviendo?, y ¿cómo podía seguir sirviendo ahora que no estaba rodeada de personas? Un día, tuve el deseo de buscar la página web de YouVersion por curiosidad y entonces encontré la opción de ser voluntaria y me emocionó la idea de comenzar a servir. 


Siempre quise ser misionera. Desde muy pequeña recuerdo orar por ello y siempre busqué la manera de serlo, pero en todos los lugares donde enviaba una solicitud para unirme como misionera me respondían con un ‘Gracias, por el momento no tenemos cupos vacantes’. Creo que Dios tiene un tiempo para todo, y también una manera muy especial de conceder nuestros deseos. Para mí empezar a servir en YouVersion es la respuesta de Dios a mi petición de ser una misionera. Y cada uno de los que servimos como voluntarios lo somos. Estamos llevando el mensaje de salvación a muchos lugares y miles de personas que quizás nunca vamos a conocer, y eso me hace pensar que realmente no se trata de nosotros. Se trata de Él. 


¿Qué te motiva a servir? ¿Es acaso el hecho de que tus amigos sepan que sirves en un ministerio tan grandioso como lo es esta Bible App? O tu motivación principal es que muchos otros sean bendecidos y encuentren consuelo en el momento oportuno. Quizás comenzaste por curiosidad, porque alguien te invitó o querías hacer algo productivo en tu tiempo libre. Cualquiera que sea la razón, está bien. No te juzgo, pero creo que una vez estás a bordo de este barco te das cuenta del impacto que tu servicio tiene, y puede ser fácil caer en motivaciones incorrectas y egoístas. Si tu deseo de servir es por recibir recompensa y reconocimiento, vivirás desilusionado cada momento de tu vida. Hoy es un buen día para pedirle a Dios que cambie tus motivaciones egoístas por motivaciones que se centren en engrandecer Su reino. Recuerda que no se trata de nosotros; se trata de Dios.





Lee los versículos de hoy y pídele a Dios que hable a tu corazón y que te limpie de todas las motivaciones incorrectas.