Dios En Pañales

Devocional



De que se trata la Navidad

La Navidad literalmente viene de la palabra “Natividad” que significa “Nacimiento” y es una celebración donde se recuerda (aunque no sea la fecha exacta) el nacimiento de Jesús. Con el paso del tiempo mucho se ha desvirtuado el verdadero sentido de ésta celebración, se ha transformado en una época de gran consumismo, las calles llenas de decoraciones de Papa Noel, comida y bebida en abundancia, arboles y pesebres navideños, y una fiesta familiar obligada. Algunas de éstas cosas no son malas en si mismas, pero lo cierto es que ninguna de ellas logra captar la esencia misma de la Navidad. La Navidad es mucho más que una “fiesta familiar”, y no se trata de “los regalos” que nos podamos dar entre nosotros sino de “EL REGALO” que Dios le dio a la humanidad: SU HIJO JESÚS! Como dijo C.S. Lewis “El hijo de Dios se hizo hombre para que los hombres pudiéramos ser hijos de Dios”. Todas las bendiciones de Dios para el ser humano vienen EN UN SÓLO PAQUETE: JESÚS! Él es EL REGALO DEL CIELO al ser humano! Si lo tenemos a ÉL no necesitamos nada más y hemos alcanzado toda la Bendición de Dios!

Así como anunciaron los ángeles aquella bendita noche en Belén “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2: 14) Los ángeles anunciaban “paz y buena voluntad” de parte de Dios para con todos los hombres! Eso significa que Dios no nos iba a tratar como merecían nuestros pecados! El Dios tres veces Santo tomó la iniciativa al enviar a su Hijo a éste “mundo pecador” para salvarnos de la justa condena que merecíamos por nuestros propios pecados! Ya no había enemistad, la rebelión del Edén estaba por terminar! Es que Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino que SALVARLO! (Juan 3:17)

Ya desde el Antiguo Testamento Isaías había profetizado que una de las cosas que haría el Mesías Salvador sería “anunciar Buenas Noticias a los abatidos y a proclamar el año de la buena voluntad del Señor”. Ese tiempo de “Buena Voluntad” de Dios para el ser humano estaba llegando, el tiempo del Favor inmerecido de Dios para con los hombres: las Buenas Noticias de Salvación, donde Dios no tomaría en cuenta nuestros pecados, sino que Él mismo se presentaría como nuestro rescate en la Cruz!

Siempre me llamó la atención que a Jesús, las multitudes, lo llamaban "Hijo de Dios", pero El nunca usó ese título para referirse a sí mismo, en cambio, cuando hablaba de sí mismo se autonombraba el "Hijo del Hombre". Cada vez que leo esa frase recuerdo a Isaías: "Porque un Niño nos es nacido, un Hijo nos es dado..." (Isaías 9,6). Jesús era el "Hijo" prometido a la Humanidad: el Hijo del Hombre! En Navidad recordamos que el Hijo de Dios se hizo el Hijo del Hombre! Qué maravilloso Mensaje de Salvación!