El Poder en la Debilidad de la Cruz

Devocionales

La Cruz


La vida en Cristo nos puede deparar experiencias que traen consigo decepciones, pérdidas, angustias, batallas, entre otras tantas cosas; y éstas terminan dejándonos totalmente debilitados. Constantemente nos encontramos cayendo en la amargura, la tristeza y la apatía cuando reflexionamos acerca de todas ellas; cosa que hacemos con frecuencia. Entonces, hemos determinado llamarle a todo esto "nuestra cruz", así le llamamos; pero, ¿habrá algo más detras de la "cruz" que nos tocó llevar?


Intento que a través de éste plan, puedas descubrir el poder que se encuentra detrás de la debilidad que parece generar  tu cruz.


Bien lo dijo Jesús: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame." (Mateo 16:14 )         


¿A qué se refería Jesús con sus palabras? 


Muchas personas interpretan la cruz como una carga que deben llevar en sus vidas: como una relación tensa, un trabajo insatisfactiorio o alguna enfermedad física. Con orgullo autocompasivo dicen: "Esa es la cruz que tengo que llevar". Pero esa interpretación puede estar un tanto lejos de lo que Jesús quiso decir.


Cuando Jesús llevó su cruz hasta el Gólgota para ser crucificado, nadie estaba pensando en la cruz como símbolo de una carga que había que llevar. Para una persona en el primer siglo, la cruz significaba una cosa y sólo una cosa: la muerte por la forma más dolorosa y humillante que un ser humano podría experimentar.


En los días de Jesús, la cruz representaba solomante muertes tortuosas, puesto que los romanos obligaban a los condenados a llevar sus propias cruces hasta el lugar de la crucifixión. El llevar una cruz significaba llevar su propio mecanismo de ejecución, mientras se enfrentaban al ridículo por el camino de la muerte.


Considerando esto y las palabras de Jesús, debemos decir que el Evangelio, es uno de negación y abnegación, que puede depararnos infinidad de experiencias dolorosas, vergüenzas, y sufrimientos inimaginables; siendo la muerte por la causa de Cristo, el más extraordinario, elevado y posible de experimentar.


Sin embargo, para el apóstol Pablo la cruz representaba algo más que dolor, debilidad, sufrimiento, negación o abnegación; para Él, la cruz era ganancia y poder. Para el apóstol, Cristo representaba la vida y tambien una remunerada muerte. No sólo para Pablo, sino para todos los apóstoles, la vida en Cristo, con toda y cruz, era una de virtud, gozo, gloria y poder.


El apóstol Pedro, dió por sentado que sus lectores estaban mostrando alegría y un gozo inefable y glorioso en la debilidad generada por el camino de la cruz. (1 Pedro 1:8) 


¿Será posible?