Espíritu Santo

Devocionales

Por eso lo llaman el ayudador.


Cuando Jesús dijo: “Y yo le pediré al Padre, y Él les dará otro Ayudador” (Jn. 14:16), en griego la palabra que Él usó fue ‘parakletos’. Su significado original es “uno llamado al lado de otro para ayudarle”. Aunque algunos lo traducen como ‘consolador’, también se puede traducir como ayudador.


Aunque la parábola del buen samaritano no trata literalmente del Espíritu Santo, creo que en ella podemos encontrar una buena ilustración de la palabra ‘parakletos’. El samaritano vino al hombre para ayudarlo y restaurarlo así como Jesús ha ayudado a la humanidad a ofrecerse en la cruz por nosotros. El Espíritu Santo toma todo lo que Jesús ganó en la cruz y lo da a nuestro corazón. Nosotros éramos ese hombre tirado al lado del camino, golpeados por el diablo y por este mundo. Toda ayuda que recibimos proviene del Padre a través del Hijo y del Espíritu Santo. Dios es nuestro salvador y ayudador.





Oración:



Señor Jesús, gracias por ser ese buen samaritano que vino para rescatarnos, gracias por que no solamente nos levantas si no que también nos das restauración cada día de nuestra vida, enséñame a ser un buen samaritano a mí también. Amén.