Espíritu Santo

Devocionales

Persona y personalidad.



Él es una persona. Tiene inteligencia, emociones y voluntad como cualquier otra persona. Un río no tiene personalidad, tampoco un fuego, ni un viento tiene personalidad. Él no sólo es una persona, es más persona que nosotros. Porque nosotros fuimos creados a Su imagen y semejanza. En Génesis 1 cuando dice que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, no sólo se refirió al Padre y al Hijo, también se refirió al Espíritu Santo.


Como persona es mucho más grande que nosotros porque no sólo es persona, Él es Dios. Es una persona divina, entonces cuando tratamos con Él, no estamos con una fuerza natural sin personalidad que podemos manipular, todo lo contrario, estamos tratando con el Dios viviente quien ha venido a mirar en nosotros para siempre.





Oración:



Señor Jesús, gracias por mostrarme a la persona del Espíritu Santo, enséñame a caminar con Él como mi amigo, que no lo vea como algo a manipular si no como un amigo dispuesto a ayudar. Amén.