Mujer virtuosa

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Devocionales

Mujer virtuosa


¿Quién es una mujer virtuosa? Virtuosa quiere decir que tiene virtudes. En este caso, se refiere a una mujer que tiene aspectos positivos, pero son diferentes de los talentos naturales con los que nace la persona. Las virtudes son actitudes que adopta la persona durante la vida.


Analicemos anti-virtudes, esto nos ayuda a ver mejor lo que realmente es una mujer, una madre virtuosa. Hay muchas formas en que llamamos a las madres: «mami» usada por los hijos pequeños, «mamá» es el término más común, pero muy serio. El término más usado es «ma». Así que veremos varias «ma» que nos mostrarán anti-valores, y las virtuosas. ¿Con cuál te identificas?


La ma…nipuladora: esta mujer usa el chantaje para lograr lo que ella quiere. Son madres que manipulan a los hijos. En la Escrituras hay ejemplos como Rebeca, que era una mujer de fe, pero influenció a Jacob para que robara la primogenitura de Esaú, su hermano, y engañara a su padre. Estas mujeres mantienen una relación tóxica con sus hijos, a quienes tratan de gobernar a través de la manipulación. De tal manera que ellas quieren que sus hijos hagan lo que a ellas les parece. Lo logran usando diferentes técnicas manipuladoras. 


Ninguna madre debería hacer esto, porque es un antivalor, es una artimaña tratar de gobernar a otra persona. Eso es usurpar el lugar del Espíritu Santo en la vida de los demás. El único que puede gobernar a una persona es Dios; cuando una madre manipula, toma el lugar de Dios. Si conoce a una madre manipuladora o eres una de ellas, debes dejar de gobernar a tus hijos para que tomen sus propias decisiones.


La ma…niquí: deja que los hijos hagan todo lo que ellos quieren. También manifiesta un antivalor: hace algo incorrecto, puesto que puede ver que sus hijos, desde pequeños, son desordenandos, se portan mal, son irrespetuosos y, la maniquí, no hace nada: no los corrige, no los enseña, nunca les dice nada, es un adorno. Los niños pueden ver la televisión a la hora que quieren, comer a la hora que quieren, no hace nada con las actitudes negativas de los hijos. 


Reflexionemos


¿Identificas alguno de estos antivalores en tu vida? Si es así, es tiempo de renunciar a ellos y decidir cambiar. Decidir que el Espíritu de Dios sea Quien te gobierne.