Mujer virtuosa

Devocionales

¡Gloria a Dios! Mujeres virtuosas


Ahora veremos mujeres diferentes a los antivalores, veremos algunas cosas que menciona Proverbios 31.


La ma…nsa: Pablo enseña acerca de esta virtud. Dice que debemos ser tan buenos como una madre que cría con ternura a sus propios hijos. Es un ejemplo de mansedumbre. Pablo era muy bueno para dar ejemplos adecuados. Usó el ejemplo de una madre con principios divinos, que cría, cuida, enseña, edifica con ternura a sus propios hijos. La mansedumbre es parte de una mujer virtuosa que ha sido procesada por el Espíritu de Dios; una mujer que no es almática, aunque tiene alma, pero no se deja gobernar por ella, sino que el Espíritu de Dios ahora la gobierna. Manifiesta mansedumbre, que es un fruto del Espíritu. Es una característica de la vida de Cristo en ella. Tal vez no es la enseñanza de sus padres o de su temperamento, sino que es la consecuencia de entender que es el resultado de la nueva creación y la vida de Cristo en ella. 


La ma…dura: la mujer que crece, que se desarrolla, es una mujer madura. Esta mujer ama a sus hijos, pero su amor hacia ellos es tan grande que puede hacer grandes sacrificios para el beneficio de ellos. Un ejemplo en la Escritura es Ana, la madre de Samuel. Qué difícil para una madre dejar a su hijo pequeño en el templo, donde ella podría verlo una vez al año. Lo hizo porque había un propósito en la vida de ese hijo, y su amor hacia él no iba a impedir la obra de Dios. 


Un amor egoísta dice: «Yo quiero aquí a mi hijo junto a mí, apapachándome». La mujer madura tiene la capacidad de amar tanto, que entiende y permite que su hijo pueda cumplir ese propósito de Dios a pesar de que en su alma no quiera eso. Ella trae bien y no mal, tiene madurez. Sabe que tiene que tomar decisiones a pesar de que duelan. Las mujeres maduras corrigen, entienden que tienen que hacerlo porque es un principio divino y no anteponen sus principios personales o sus sentimientos. Entienden que es necesario hacer las cosas que se deben hacer para producir lo que Dios desea producir.


Reflexionemos


¿Te identificas con una de estas «ma»? Trabaja activamente para que estas virtudes estén en tu vida.