Mujer virtuosa

Dia 3 de 7 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

¡Atentos! Mujeres con antivalores


Todavía quedan algunas mujeres antivalores que pueden hacer evidente aquellas cosas que están en ti impidiendo que crezcas en Cristo.


La ma…quiavélica: es similar a la maligna o a la macabra. Están ligadas, porque inducen a sus hijos al mal. No les importa la manera en que sus hijos consiguen las cosas. Para ellas, el fin justifica los medios. Cualquier cosa está permitida para conseguir lo que quieren. De todas estas, hay ejemplos en las Escrituras. Tenemos un caso que representa esta situación: la madre del rey Ocozías, Atalía. Era una mujer maquiavélica, que ayudaba a su hijo a conseguir las cosas a como diera lugar. No puede suceder esto en un hogar de una mujer que se llama hija de Dios, que está conociendo su propósito y que entrega su vida a un modelo diferente para vivir bajo la sabiduría de Dios. 


La ma…ngoneadora: es la sobreprotectora. No permite que sus hijos se desarrollen. Son tan sobreprotectoras, que no permiten que sus hijos logren nada. Ya crecieron, ya maduraron… pero todavía siguen diciendo: «Ay ¿qué es lo que quiere, mijo?». Evitan que se hagan responsables. Terminan destruyendo a sus hijos y el potencial de desarrollo en ellos: crecen irresponsables, los hace inútiles, los castran en su potencial. Al querer protegerlos, les hacen un gran daño.


La ma…ldiciente: la mujer que con palabras dice cosas que son contrarias al propósito de Dios. Cuando proclamas cosas negativas para tus hijos, los marcas desde que son pequeños. Lo que hablamos es muy poderoso, por eso, debemos entender el poder de las palabras. Una madre jamás debe maldecir a sus hijos. Debe proclamar los propósitos de Dios, debe hablar lo que Dios declara. Pero, cuando hace lo contrario, porque le enseñaron culturalmente, trae en su subconsciente que debe decirle esas cosas negativas. Con esas palabras los maldice. Espiritualmente produce un mal en la vida de sus hijos. 


La ma…loliente: es la mujer sucia, desaseada. Una de las cosas que los hijos de Dios debemos manifestar es limpieza en todo lo que hacemos. Es un valor del reino. Tiene que verse en todo lo que hacemos. En nuestra forma de hablar, en nuestra forma de hacer las cosas, donde el desorden y la suciedad no pueden ser una manifestación en aquellas madres que edifican un hogar. Porque todo lo que hacen transmite una cultura para sus hijos.


Reflexionemos


¿Estás sinceramente equivocada? Es tiempo de identificar qué antivalor está presente en ti para renunciar a él.