EL ECCLESIASTICO. 11
BDO1573

EL ECCLESIASTICO. 11

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CAPIT. XI.
De la verdadera Sabiduria ſe preciará el hombre, no de hermosura, pompa de veſtidos, potencia terrena. II. Huyr la precipitancia enel juyzio. III. La riqueza ô pobreza es de la mano de Dios. IIII. No ſe fie el hombre de todos.
1La Sabiduria leuanta la cabeça del humilde, y lo aſsienta entre los grandes. 2No alabes à hombre por ſu hermosura, ni vituperes à hombre por ſu aspecto. 3El abeja cierto entre las aues es pequeña, y ſu fruto tiene el principado de las dulçuras. 4 En ropas de veſtidos nunca te glories, ni te ensoberuezcas enel dia de la honrra: porque las obras del Señor [solo] ſon admirables, y ſus hechos [gloriosos, escondidos, y] ocultos à los hombres. 5Muchos tyrannos ſe aſſentâron enel suelo: y otro, de quiẽ nunca ſe tuuo eſperãça, lleuó la corona. 6 Muchos poderosos fuerõ muy auergonçados, y auiendo sido muy honrrados fueron entregados en manos de otros.
7¶ No accuses antes que preguntes: entiende primero, y deſpues reprehende [justamente.] 8 Antes que oygas, no respõdas [palabra;] y en medio de las razones de otro no entre pongas palabra. 9Sobre loque à ti no te toca, no cõtiẽdas; ni te assiẽtes enel cõsejo de los peccadores.
10¶ Hijo, no te embaraces en muchos negocies porque ſi te hinchieres, no serás ſin culpa: ni, ſi contoda diligẽcia siguieres, alcançarás: ni, ſi huyeres, eſcaparás. 11 Ay vnos que trabajan, obran, danse prieſſa, y tanto mas neceſsidad tienen; 12 Ay otros espaciosos, ſin ayuda y ſin fuerças, y aſſaz pobres. 13A los quales el Señor miró con buenos ojos, y los leuantó de ſu baxeza: alçó ſus cabeças de la afflicion, tanto que viendolos muchos ſe marauillaron, [y dieron gloria à Dios.] 14 Los bienes y los males, la vida y la muerte, la pobreza y las riquezas, del Señor vienen. 15La Sabiduria, y la sciencia, y el conocimiento de la Ley, del Señor viene. La cha ridad y los caminos del bien obrar, del vienen. 16El error y las tinieblas junto con los peccadores fueron criadas: y en los que ſe huelgan del mal, la malicia ſe enuejece. 17El don del Señor permanece à los pios: y ſu buena voluntad ſe les va siempre prosperando. 18Ay tal que ſe enriquece porsu cuydado, y escasseza: y eſta es la parte que le viene de ſu salario: 19 Porque el dize, Hallado he descanso, aora comeré de mis bienes [solo] ſin ceſſar; 20Y no sabe que ſe le paſſa el tiempo, y que morirá, y aurá de dexar ſus bienes à los estraños. 21 Permanece en tu vocacion, y enella te occupa: y en tu obra te enuejece. 22 No te marauilles de las obras del peccador: cõfia enel Señor, y perseuera en tu trabajo. 23Porque facil coſa es delante del Señor presto y de repente enrriquecer àl pobre. 24La bendicion del Señor viene enel salario del pio, la qual haze que ſu felicidad florezca en vna hora. 25No digas, Quando tengo de tener contentamiẽto? y que bienes tengode auer deſpues? 26 No digas, Aſſaz tengo; y mucho poſſeo, que mal puedo auer enesta vida? 27 El dia de los bienes serán oluidados los males; y enel dia de los males ninguna memoria aurá de los bienes. 28Porque facil coſa es àl Señor enel dia de la muerte pagar à cada vno ſegun ſus obras. 29El tormento de vna hora trae oluido [de la grande abundancia] de delicias: y enel fin del hõbre ſe descubren ſus hechos. 30No llames à ninguno bienauenturado antes de la muerte: porque el hombre en ſus hijos es conocido.
31¶ No metas en tu caſa à qualquier hõbre; porque muchas ſon las assechanças del engañoso. 32[Como los regueldos de los que les hiedẽ las entrañas,] y como la perdiz cayda enel orçuelo, [y como la gama enel lazo,] anſi es el coraçõ del soberuio: y como el atalaya puesta en alto assecha tu cayda. 33Porque peruirtiendo lo bueno en malo eſtá assechãdo: y en lo mas escogido põdrá reprehension. 34De vna pequeña centella ſe aumenta vn ascua, [y de vn engañoso ſe aumẽta la san gre:] porque el hombre malo à la sangre assecha. 35Guardate del hombre malicioso, porque fabrica maldades, porque no te infame para siempre. 36Recibe en tu caſa àl estraño, y el te trastornará cõ alborotos, y de tus proprios bienes te echará.