Cómo Maximizar Tu Vida

Devocionales
El Cielo y nuestro Hogar

El Cielo es nuestro hogar, nuestro destino, pero creo que demasiado a menudo, olvidamos este pequeño detalle final en nuestro día a día – al menos a mi me pasa.

De vez en cuando, me gusta ‘evaluarme’ y ver si el rumbo de mi vida va hacia la eternidad y sigo en el camino correcto. Esto significa que tengo que evaluarme y considerar: ¿Qué he estado priorizando? ¿Han estado mis decisiones alineándose con el plan de futuro de Dios? ¿Estoy teniendo en cuenta las consecuencias de mis decisiones antes de tomarlas?

Creo que esto es algo muy importante que todos deberíamos hacer. Es demasiado fácil que, sobretodo en las culturas occidentales, nos enfoquemos en el aquí y ahora, en el próximo paso o adquisición, en el próximo ascenso o logro. Sin embargo, muy a menudo, estas cosas nos privan de estar invirtiendo en las cosas que realmente importan.
“Su amor tiene la primera y la última palabra en todo lo que hacemos.” Apocalipsis 21:14
¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que Dios valora más? La Biblia lo deja bien claro: Sobre todas las cosas, Dios sumamente aprecia a Jesús, Su Iglesia y los perdidos. La evidencia de esto queda bien clara en el sacrificio de Aquél a quién Él más apreciaba para asegurar que nosotros tuviésemos una casa garantizada con Él, tanto en la Tierra como para la eternidad.

Cuando vives con el entendimiento y el conocimiento de que el Cielo es tu hogar, tus prioridades, decisiones, relaciones y futuro se pondrán en línea con el plan y el propósito tan único de Dios para ti.
Proverbios 4:18 dice: “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día.”

Vive con el Cielo en tus ojos, la eternidad en tu corazón y tu enfoque en Dios y las personas. Esa es realmente una vida bendecida. Y recuerda siempre que ¡lo mejor está por venir!

ORACIÓN: Señor, al mirar al futuro, te doy tantas gracias por Jesús, quien ha abierto el camino para mi. Por Tu Espíritu, te pido que me des gracia para cada día, para mantener el Cielo en mis ojos mientras ando por la vida de camino a Casa.