El CódigoMuestra

Lo que sembramos en los niños lo cosechamos en los hombres
Durante décadas, hemos escuchado a educadores, clérigos y expertos hablar de una «crisis infantil». Pero hoy, esa crisis ha escalado hasta convertirse en una crisis de hombres que se niegan a crecer. Vemos a muchos que luchan con la responsabilidad, la incapacidad de tomar decisiones correctas y adicciones que los mantienen estancados, persiguiendo un «hedonismo presente»: la búsqueda inmediata del placer y la evitación del sacrificio. Una vida sin planes a largo plazo es una vida sin rumbo. Esta espiral descendente amenaza no solo a los individuos, sino el tejido mismo de nuestra sociedad.
La Palabra de Dios nos ofrece la única salida a este ciclo destructivo. La mentalidad de buscar solo la gratificación personal e inmediata choca directamente con el llamado bíblico a la madurez y la autodisciplina. El apóstol Pablo nos exhorta a que maduremos y dejemos atrás lo infantil (1 Corintios 13:11). El camino a la verdadera masculinidad no es un juego, sino un compromiso con la responsabilidad.
La vida de un creyente debe ser caracterizada por un propósito más elevado que el placer fugaz. Se nos llama a mirar más allá del momento, a considerar el futuro y a vivir con sabiduría (Proverbios 18:9). La pereza y la falta de disciplina no son neutrales; son destructivas. La verdadera libertad se encuentra en la disciplina y en el sometimiento a la voluntad de Dios.
Para detener esta terrible espiral, necesitamos un giro radical en nuestras vidas. En términos bíblicos, esto se llama arrepentimiento: un cambio de mente que conduce a un cambio de dirección. El arrepentimiento nos saca del camino del hedonismo y nos coloca en el camino de la vida y el propósito. Es el primer paso para abrazar la definición bíblica de la masculinidad, cuyo cimiento es Cristo.
La crisis es grave, pero la solución está disponible gracias a Dios. Él nos llama a despertar y enfrentar el problema de lleno. Necesitamos volver a la Palabra para redefinir lo que significa ser un hombre, tomando el manto de la responsabilidad, el sacrificio y el liderazgo piadoso. Dejemos de vivir para el placer inmediato y el ocio sin fin. Hoy, el Señor nos llama al arrepentimiento, a dejar atrás lo infantil y a asumir nuestra vocación con la madurez que Cristo nos modeló (Hebreos 5:8).
Padre, gracias por darnos el mejor ejemplo en Cristo de cómo quieres que seamos, quien, aunque bendijo a los niños, nunca actúo de manera infantil ni rehuyó la responsabilidad. Danos el mismo poder y determinación de tu Hijo para hacer tu voluntad y dejar un legado que generaciones posteriores puedan seguir. En el nombre de Jesús, amén.
Busca el libro «El código: 12 prioridades que todo hombre debe conocer» (Editorial Portavoz) donde Mark Henry sintetiza lo esencial de la masculinidad bíblica en doce puntos clave de acción que te ayudarán a aplicar la enseñanza transformadora de la Biblia a cada aspecto de tu vida. https://www.portavoz.com/el-codigo
Acerca de este Plan

Nuestro mundo necesita hombres, pero no de cualquier tipo, sino del que entiende y acepta el singular llamado que Dios le ha dado en su rol de varón, esposo, padre y líder. En este devocional basado en el libro «El código» de Mark Henry (Editorial Portavoz), encontramos un audaz plan de acción para hombres piadosos.
More
Apasionado por seguir a Jesús hasta sus últimas consecuencias, Mark Henry ha ayudado a establecer iglesias en distintas regiones de los Estados Unidos y África. Mark ha comunicado el evangelio a millones de personas en todo el mundo y ha ayudado en la formación espiritual de miles de pastores. Para más información busca el libro «El código: 12 prioridades que todo hombre debe conocer» de Mark Henry (Editorial Portavoz) en https://www.portavoz.com/el-codigo




