Los VencedoresMuestra

Un chequeo rápido
Hacer un “chequeo rápido” espiritual no es un ejercicio de culpa, sino un acto de honestidad y renovación. Todos necesitamos detenernos a evaluar dónde estamos con Dios, no para condenarnos, sino para permitir que su Espíritu nos alinee de nuevo con su propósito.
Muchas veces hemos estado tan ocupados fingiendo, comparándonos o sobreviviendo que olvidamos preguntarnos: ¿estoy realmente caminando con Jesús? ¿Estoy dejando que el Espíritu me guíe, me corrija, me aliente? Estas no son preguntas para medir cuán “cristiano” eres, sino para ayudarte a identificar si estás viviendo como hijo amado o como alguien que aún se siente esclavo del rendimiento.
El Espíritu Santo está presente en los detalles. Su voz no siempre es estruendosa, pero sí constante. Él testifica a tu espíritu, especialmente en los momentos difíciles, que eres hijo de Dios. Ese testimonio puede venir en forma de convicción cuando caes, de paz en medio del caos o de un deseo profundo de volver a casa cuando te sientes lejos.
Uno de los puntos más poderosos es que el enemigo intenta torcer nuestra percepción desde temprano, usando palabras hirientes, heridas profundas o experiencias de vergüenza para construir fortalezas internas. Estas fortalezas, no solo nos protegen mal, sino que nos encarcelan. Y muchas veces, lo que necesitamos no es hacer más, sino dejar de cargar con pesos que nunca nos correspondían.
La comparación también nos aleja del testimonio del Espíritu. Cuando vivimos deseando la historia de otro, los dones de otro, el cuerpo o la voz de otro, perdemos la gratitud por quienes somos. Y sin gratitud, no hay espacio para la paz. Dios no te creó para ser una copia de nadie. Él escribió tu historia con intención y la está redimiendo con paciencia.
En este chequeo espiritual, es bueno hacer preguntas como:
- ¿Estoy escuchando más al mundo que al Espíritu?
- ¿Estoy rindiendo cuentas de mi fe o simplemente sobreviviendo en automático?
- ¿Cuándo fue la última vez que sentí gozo al estar con Dios, no solo obligación?
- ¿Estoy viviendo como heredero o como alguien que solo intenta aguantar?
Este tipo de chequeo no debe llevarte al desánimo. Todo lo contrario: si puedes hacer estas preguntas es porque el Espíritu ya está obrando en ti. Él mismo está guiándote, despertándote, afirmando que eres hijo, que no estás solo, y que hay gracia disponible hoy.
Haz una pausa hoy. Mira hacia adentro con sinceridad y hacia arriba con esperanza. Dios no ha terminado contigo. Él sigue formando, guiando, restaurando. Y mientras lo hace, te equipa para vencer. Porque este camino no se recorre desde el perfeccionismo, sino desde la gracia.
Oración:
Espíritu Santo, examina mi corazón y muéstrame en qué áreas necesito volver a ti. Líbrame de las voces que me alejan y hazme sensible a tu guía. Renueva mi fe hoy y ayúdame a vivir como heredero de tus promesas. ¡Amén!
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Este contenido ha sido extraído del libro «Los vencedores»por Matt Chandler, publicado por Editorial Unilit. Para más información visita: https://www.editorialunilit.com/los-vencedores. Puedes consultarlo en el siguiente enlace.
Escrituras
Acerca de este Plan

¿Y si Dios ya te hubiera equipado para vencer lo que hoy temes? Este plan de 3 días, inspirado en el libro «Los Vencedores» de Matt Chandler, te invita a despertar a tu verdadera identidad en Cristo, romper con las mentiras del miedo y caminar con propósito. A través de la Palabra y reflexiones profundas, serás animado a levantarte con fe, coraje y claridad. No es tiempo de retroceder… es tiempo de vivir como quien ya ha vencido.
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Nos gustaría agradecer a Editorial Unilit por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.editorialunilit.com
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