Emanuel - Dios Con Nosotros

Devocionales

Hemos llegado al último día de nuestro plan devocional. Espero haber logrado el propósito de llevarte a tener una experiencia viva con el Dios Emanuel. A Aquel que estuvo presente como Dios en el Antiguo Testamento, que se reveló a sí mismo como Jesús el Hijo en los Evangelios, y que desde el día de Pentecostés hasta hoy actúa en la forma del Espíritu Santo sobre todos los salvos. Él es un Dios verdadero con Nosotros, omnipresente, omnipotente y omnisciente.


Este Dios Eterno y Creador del universo se presenta a ti y a mí deseando ser nuestro mejor amigo. Un amigo que:


No abandona el barco cuando se acerca la tormenta (2 Tesalonicenses 3: 3);


No te condena, te ama en toda circunstancia, porque su amor es incondicional. No hay nada que puedas hacer para que Él te ame menos o más (Romanos 8: 1);


Permanece a tu lado, porque es tu sustento (Salmo 54: 4).


Te invito a orar conmigo en este momento: "Señor Dios y Padre, gracias por tu fidelidad, por tu amistad, por tu presencia. Tú eres Emanuel, Dios conmigo. Estoy convencido de que nunca me abandonarás. Tú, mi fiel amigo, sé que estás conmigo. Gracias Padre, porque contigo soy más fuerte, te pido que derrames la gracia de tu Espíritu Santo en mi vida. Que me ayudes a no esconderme nunca. Que me ayudes a no temer las críticas y a confiar en el proyecto que tienes para mí. Que me enseñes que la fe profética supera toda mi razón y sentimientos humanos. Que me anime a luchar por la bendición. Que aprenda a vivir la profecía de Dios en mi vida. Que el Señor me libere cada día de toda la amargura del mundo. Que me enseñe a buscar siempre la Gloria de Dios como lo más importante sobre todas las cosas. Que me haga fuerte y valiente para cumplir Tu propósito en mí. Que nunca me falte una Palabra de Revelación dado por el Padre para guiar mis caminos. Que esta doble porción del Espíritu de Dios venga sobre mi vida todos los días, desborde todo mi ser y me haga vivir en Su total dependencia. Amén".


Y como dijo Pablo a Timoteo: "Pero sé sobrio en todo, sufre aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio".


Si caminas al lado del Dios Emanuel, estas palabras de Pablo serán verdaderas en tu vida y al final podrás declarar: "Peleé la buena batalla, terminé mi carrera, mantuve la fe".


Y la pregunta que solo tú puedes responder es: Dios Emanuel está con nosotros, pero ¿y tú, estás con Él?