La armadura de Dios

Devocionales
Las cosas más preocupantes de tu vida, las que percibes con tus cinco sentidos físicos, no son tu verdadero problema. Todo lo que ocurre en el mundo físico visible está directamente conectado con la lucha que se libra en el mundo invisible y espiritual. Tu verdadero enemigo, el diablo, quiere que ignores la realidad espiritual detrás de la física. Porque mientras estés concentrado en lo que puedes ver con tus ojos físicos, él puede continuar corriendo desenfrenadamente bajo la superficie. Cuanto más lo ignores, más daño podrá hacer. El enemigo puede ser invisible, pero no es ficticio. Es muy real, y muy persistente, haciendo guerra contra nosotros constantemente.



Ser creyente no te da inmunidad ante los ataques del enemigo, pero sí te da acceso al poder del Padre—Su poder para defenderte y para revertir lo que se te ha hecho. Si quieres ganar la lucha, si quieres unirte a mí para cambiar el guión, inmovilizar al enemigo y paralizar su impacto en tu vida, la clave está en darte cuenta de que estás conectado a una fuerza espiritual mayor que la que está en tu contra.



Pablo escribió Efesios no sólo para llamar la atención sobre la batalla espiritual que existe en el reino invisible, sino en gran medida con el propósito de revelar la fuerza inherente en cada persona que está en relación con Dios a través de Cristo. En Efesios, Pablo resalta uno de los aspectos más importantes, aunque pasado por alto, de nuestra armadura espiritual: la oración.



Pablo consideró la oración tan crítica para obtener la victoria sobre el poder de Satanás en nuestras vidas que, como un erudito observó, "Efesios tiene proporcionalmente más del 55% de los versículos directamente relacionados con la oración" como Romanos, la carta más larga de Pablo. Incluso se puso a orar varias veces mientras escribía. Y cuando ora... guao, es estratégico, asegurándose de decir a sus lectores exactamente por lo que está orando. Sabía que la oración era capaz de cambiar la trayectoria de toda su vida. La victoria en la guerra espiritual es inseparable de la oración.



Lee Efesios 1:18-21 y 3:14-19. De todas las cosas que Pablo ora, ¿cuál es la que más necesitas pedirle a Dios hoy?