Una Fe Confrontada

Día 3 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocional

Fe que rompe argumentos


Los argumentos son un conjunto de razonamientos que demuestran, refutan o justifican algo. El llegar a tener una fe que destruya cualquier argumento humano no solamente dependerá de nosotros, sino del proceso por el cual atravesemos y del tiempo de intimidad que pasemos en la presencia de Dios.


Una noche mientras viajaba del laboratorio hacia mi casa, recibí una llamada de mi madre con voz quebrantada y temerosa informándome que mi hermana había sido poseída por un demonio; mi respuesta en ese momento demostraba mi nivel de incredulidad. 


A la mañana siguiente, llamé a mi hermana para preguntarle que le sucedía y para pedirle que se realizara algunas pruebas para evaluar si había consumido droga, sin embargo al escuchar su voz, mi respuesta innata fue: “En el nombre del Señor Jesucristo, te ordeno que salgas del cuerpo de mi hermana”


En ese preciso momento me era difícil poder explicarle a las personas que me rodeaban lo que sentía dentro de mí al escuchar hablar a ese espíritu que se identificó y manifestó luego de que yo dijera esas palabras. Para ser sincera en aquel momento no me sentía con la autoridad de sujetar demonios, pero comprendí que mi fe no estaba muerta, sino ahogada en medio de tantos argumentos. 


Al ocuparnos de cosas que solamente nutren nuestra carne, hacen que nuestra fe disminuya, impidiéndonos percibir todas las cosas sobrenaturales que ocurren a nuestro alrededor y que nuestros ojos naturales no tienen la capacidad de visualizar.


Con aquella situación, comprendí que Dios siempre nos escucha y que nunca cierra sus oídos a nuestras oraciones, aun cuando nosotros lo ignorábamos; él buscará la manera de llamar nuestra atención en medio de situaciones a las que podamos ser sensibles a su presencia.