Hacer Espacio

Devocionales

El arrepentimiento lleva a la recepción y la restauración de nuestras vidas. No importa qué factores necesiten cambiar, Dios está listo para recibirnos completamente en su abrazo y restaurarnos. Como resultado de la restauración, recibimos cuatro increíbles regalos.   


Recibimos autoridad en el Reino de los Cielos (simbolizado en un anillo de sello); somos hechos justos (simbolizado en una túnica); somos hechos sus hijos a través del espíritu de adopción (simbolizado por las sandalias); y experimentamos la celebración (simbolizada por una fiesta llena de alegría). 


El arrepentimiento puede ser una práctica entretejida en nuestra vida cotidiana. Para poder experimentar más de la bondad de Dios, necesitamos venir humildemente ante Dios con un corazón que esté ansioso por cambiar. Dios no se cansa de abrazar a sus hijos; Él está listo para recibirnos y restaurarnos. 


PREGUNTAS 


¿Qué componentes de la compasión y del abrazo del Padre (que se encuentran en Lucas 15:22-23) te gustaría experimentar sin restricciones? 


¿Dónde puedes identificar la necesidad de restauración a Dios dentro de tu propia vida y en otros? 


Ora y confiesa el Salmo 51:10-12 sobre tu vida esta semana. Dios quiere obrar en nosotros para poder obrar a través de nosotros.