Recuperando Sueños

Día 3 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocional

 


¡VUELVE A SOÑAR! Por Joel Manderfield





En un año tan diferente como el 2020 donde muchos sueños y metas no se lograron como queríamos, es importante no perder la fe y esperanza de un 2021 mejor, que será un año de sueños cumplidos. 



En 2 Reyes 4:1-38 nos muestra la dificultad que vivió una mujer de Sunem. Ella no podía tener hijos pero junto a su esposo decidieron honrar a Dios construyendo un lugar para el profeta Eliseo. No dejó que su esterilidad le robara la oportunidad de honrar a Dios y edificar un lugar para la presencia de Dios. 

Como consecuencia, Dios le permitió concebir y dio a luz un hijo. ¿Te imaginas su alegría y gozo de tener en sus brazos lo que siempre soñó? ¿Te imaginas cuán alegres estaban de haber edificado un lugar para la presencia de Dios?



Pero unos años después, el niño cayó muerto de repente y nadie sabía porque. Ella fue donde el profeta Eliseo para contarle la situación. ¿Te imaginas la frustración que sintió ella? Pensaría "Dios, ¿para qué me dio un hijo si me lo iba quitar?"

¡Qué injusticia esperar por tanto tiempo concebir para luego perderlo!

Pero ella hizo lo correcto que era llevar su pérdida a Dios. Y Elías oró por su hijo muerto y el cual resucitó. ¡Porque lo que está muerto para los hombres, no está muerto para Dios!



Quizás para ti pareciera que tus sueños del 2020 se murieron y te preguntas: ¿para qué soñar si se murió aquello por lo que soñé este año?

Déjame decirte que así se haya muerto un sueño que tuviste, hoy es el tiempo de ponerlo en las manos de Dios, quien da vida a lo que está muerto. 

Conocí a dos empresarios en nuestra ciudad que vieron de forma diferente a la misma situación.  Ambos tenían restaurantes antes de la pandemia. José tenía un emprendimiento muy pequeño y hacía repartos a domicilio los domingos y Andrés tenía un restaurante con atención toda la semana.  

Durante la pandemia, José empezó a repartir almuerzos a domicilio todos los días y a generar 10 veces los ingresos. Mientras que Andrés cerró su restaurante y su empresa. 



¿Por qué dos finales tan diferentes? Uno vio la situación como una oportunidad, el otro vio la situación como una dificultad. Cuando pones tu sueño en las manos de Dios, Él te mostrará la oportunidad en tu dificultad. 

Hoy te reto a que vuelvas a soñar. No te veas como víctima. No permitas que la desilusión de tu pasado asfixie tu fe para el futuro. ¡Hoy vuelve a soñar!



Con amor, Joel Manderfiel

Pastor de Misión Paz