Hombres De Integridad

Devocional

Daniel: un hombre con poder por largo tiempo


Daniel era un adolescente cuando fue capturado y enviado a Babilonia. Sin embargo, permaneció fiel a Dios durante toda su vida.


Incluso cuando era tratado como un príncipe, Daniel no comprometía sus convicciones. Lo que los incrédulos consideraban como delicias, él las veía como contaminación. En lugar de rechazar la comida del rey, Daniel propuso una prueba de diez días, compuesta únicamente de verduras y agua. Los resultados fueron muy favorables a la vez que saludables para Daniel y sus amigos, lo que resultó en verduras para toda la época que estuvieron ahí.


Además, Daniel pronto ganó el reconocimiento como intérprete de sueños. Un sueño tan preocupante del rey que mandó a sus “hombres sabios” a que le dijeran que era aquello que él había soñado. Cuando le dijeron que nadie podía hacerlo, Nabucodonosor ordenó que todos, incluyendo a Daniel y sus amigos, fueran ejecutados. Dios mostró el sueño a Daniel, quien luego se lo interpretó al rey.


Daniel también tenía muchos sueños. Aquellos sueños mostraban cómo el reino eterno de Dios reemplazaría a los reinos sin Dios. También mostraban cómo Dios está al timón de la historia, y si cualquier gobernante, como Nabucodonosor, se olvidaba de eso, aprendería de la manera difícil como actuar como un animal (Daniel 4.33-37).


Nabucodonosor perdió su ingenio, pero su nieto perdió su vida. Si bien celebrando a los ídolos con las copas del templo de Dios, Belsasar se detuvo al ver una escritura en la pared (Daniel 5.5-6, 24-28). Nadie fue capaz de interpretar este mensaje escrito en la pared, por lo que Daniel fue llamado, e informó al rey lo que había sucedido con Nabucodonosor. Daniel, finalmente, le dijo a Belsasar: “No has humillado tu corazón, sabiendo todo esto”. Y el reino fue dividido y dado a los medos y los persas esa misma noche.


Daniel sobrevivió este cambio y consiguió ganarse el favor de Darío, el Medo. Pero funcionarios celosos planearon arrestar a Daniel por su costumbre de orar a Dios antes que al rey. Por esto Daniel fue arrojado al foso de los leones, y cuando los leones no le hicieron nada, Darío ordenó que los conspiradores, que habían tramado todo este mal en contra de Daniel, fueran echados en el hoyo, a estos las bestias les hicieron pedazos.


Daniel tuvo poder por un largo tiempo. Sobrevivió a los reyes y los imperios, porque su lealtad era con el Rey de todos ellos, quien le prometió que él descansaría, para luego “resucitar y recibir de él la herencia” que le esperaba.