Cómo conocer la voluntad del Señor

Dia 2 de 4 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Paso dos: aplica la Palabra de Dios


Nuestras decisiones tienen consecuencias y posiblemente eso es lo que más nos asusta. Especialmente cuando las elecciones que hacemos tendrán un impacto fuerte y duradero en nuestro futuro. En ocasiones el miedo de hacer algo equivocado te paraliza. No actúas en casos donde definitivamente deberías, porque estás temeroso de tomar una acción equivocada. Si este es tu caso, quiero recordarte que la voluntad de Dios está determinada por conocer la Palabra de Dios.


La voluntad de Dios se encuentra en su Palabra. La aplicación de esa Palabra a nuestras vidas, situaciones y decisiones individuales es clara, está basada en lo que dice la Escritura o será una cuestión de discernimiento basado en los principios que se encuentran en las declaraciones que Dios nos ha dado. 


Déjame usar como un ejemplo el caso del matrimonio. Tu pregunta puede ser, «¿Debo casarme con esta persona?» Bien, no vas a encontrar una indicación específica en la Biblia, «Debes casarte con Sally». Lo que vas a encontrar en la Biblia es, «Deberías casarte con una persona creyente». En realidad, tú debes hacerlo. Como creyente, no tienes otra opción. Piensa en 1 Corintios 7, donde la Biblia habla sobre las viudas. En estos versículos, se enseña a las viudas que ellas pueden casarse con quienes ellas quieran, pero únicamente en el Señor.


Consecuentemente, como un creyente, no me casaré con un incrédulo, eso me haría estar en yugo desigual. Esto lo sé bien. Este es un mandamiento claro y específico que me da Dios en el cual debo basar mi decisión. 


A la luz de esto, no te paralices en aquellas áreas en las que deseas información específica cuando Dios no ha dado y no te dará detalles. Él te ha dado principios generales en los que puedes basarte para tomar tus decisiones.


Proverbios 3:5-6 dice, «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas».


Primero, confía en él. Segundo, navega por estas decisiones basadas en la luz de la Palabra de Dios. Si en lo profundo de tu corazón, tu deseo es agradar a Dios, confía en Él y ten la seguridad que Él dirigirá tu camino. No te paralices por lo que no sabes. Camina a la luz de lo que sabes.