Cómo nos transformará la voluntad de Dios

Dia 3 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

A la manera de Dios


El papel de los líderes en la iglesia no es hacer ministerio, sino desarrollar el ministerio. Los líderes desarrollan el ministerio cuando equipan, capacitan, entrenan, animan y alientan a los hijos de Dios.


Cuando la iglesia comenzó, todos entendieron esto. Pero en algún momento, surgió un grupo de clérigos profesionales, una elite espiritual que se hizo cargo del ministerio. Luego se desarrolló la actitud, de que el ministerio significativo era para los profesionales y que las personas eran meros receptores y espectadores del ministerio.


Esta no es la forma en que Dios hace iglesia. De hecho, esta es una estrategia diabólica para estorbar el trabajo de Dios y sofocar el crecimiento espiritual del pueblo de Dios. Además, pastores y ministros también tuvieron la culpa de esta tragedia, porque disfrutaban de su condición de élite espiritual y no quería renunciar al control.


Déjame preguntarte: ¿Cuál es la forma más efectiva de hacer iglesia? ¿Deberíamos poner el ministerio en manos de unos pocos profesionales educados en el seminario, que usan túnicas y que hablan jerga religiosa, o deberíamos capacitar a todos los hijos de Dios para que hagan el ministerio?


Creo que es obvio. Tomemos el camino de Dios.


Dios dice que eres un ministro, sí, tú. Además, eres un misionero, porque estás en una misión para Dios donde sea que estés. Eres un soldado del evangelio en la gran batalla.


¿Y la iglesia? No es un crucero en el que vas a ser atendido y entretenido. Es un acorazado, y cada soldado es necesario para manejar sus estaciones de batalla. ¿Cuál es tu estación de batalla?