¡Ayuda! ¡Necesito cambiar mi vida!

Devocionales

Obstrucciones para cambiar

Algunas personas quieren el fruto del cambio – como un mejor matrimonio, liberación de deudas o algún otro beneficio – pero no quieren la disciplina del cambio. Entonces, cuando nada cambia en sus vidas culpan a Dios.

Pero la verdad es que el cambio requiere algo de nosotros. Aunque somos cambiados por el Espíritu Santo y su Gracia, el proceso de transformación requiere que renovemos nuestra mente. ¿Cómo renovamos nuestra mente? Tenemos que cambiar la manera en que pensamos para alinearnos con la Palabra de Dios en cada área de nuestra vida. Eso no sucede si no reemplazamos nuestros pensamientos erróneos por los correctos.

A veces otras cosas pueden obstruir el camino de nuestro cambio. La falta de apoyo o el estar rodeado de la gente incorrecta te van a desmotivar rápidamente. No sólo tienes que combatir para cambiar sino que tienes que combatir contra las opiniones y comportamientos de los que tratan de influenciar tus decisiones. Si este es el caso, entra en la iglesia, ve a un estudio bíblico semanal o rodéate de gente que te vaya a impulsar hacia el cambio que deseas hacer.

O puede ser que simplemente no estés haciendo nada para cambiar y esperas que suceda independiente de ti. Quizá te está atando la falta de perdón en tu corazón. A lo mejor estás desmotivado y has perdido tu enfoque para el futuro.

¿Te encuentras en un ciclo de negatividad que te tiene creyendo que nunca podrás cambiar? No dudes que el diablo aprovechará eso para llevarte a sentir aún más condenación. ¡Pero es una mentira! Recuerda, el cambio es un proceso continuo a lo largo de toda nuestra vida.

Cambia tu manera de PINSAR. Tus pensamientos guían tus sentimientos, los cuales influencian tu comportamiento. Identifica la mentalidad negativa y reemplázala por buenos pensamientos. Repite estos buenos pensamientos una y otra vez hasta que transformen tu manera de pensar.

Así que preparen sus mentes para la acción, estén completamente sobrios (en firmeza de espíritu, auto-disciplinados, espiritual y moralmente alertas), ajusten su esperanza completamente a la gracia (de Dios) que viene a ustedes cuando Jesucristo es revelado. (1 Pedro 1:13)