ROMANOS 7:8-10
ROMANOS 7:8-10 Reina Valera 2020 (RV2020)
Pero el pecado aprovechó la ocasión y por medio del mandamiento despertó en mí toda clase de codicia, porque sin la ley el pecado está muerto. Así que yo, por algún tiempo vivía sin la ley; pero al venir el mandamiento, el pecado revivió. Y yo morí, y me di cuenta de que el mismo mandamiento que era para dar vida, a mí me resultó mortal
ROMANOS 7:8-10 La Palabra (versión española) (BLP)
Fue el pecado el que, aprovechando la ocasión que le proporcionaba el mandamiento, despertó en mí toda clase de malos deseos; sin la ley, pues, el pecado sería ineficaz. Hubo un tiempo en que, al no haber ley, todo era vida para mí. Pero, al venir el mandamiento, revivió el pecado, y la muerte se abatió sobre mí. Un mandamiento que debía ser portador de vida, se convirtió para mí en instrumento de muerte.
ROMANOS 7:8-10 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
Pero el pecado, valiéndose del propio mandamiento, despertó en mí toda clase de malos deseos; pues mientras no hay ley, el pecado es cosa muerta. Hubo un tiempo en que, sin la ley, yo tenía vida; pero cuando vino el mandamiento cobró vida el pecado, y yo morí. Así resultó que aquel mandamiento que debía darme la vida me llevó a la muerte
ROMANOS 7:8-10 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado está muerto. En otro tiempo yo tenía vida aparte de la ley; pero, cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morí. Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debía haberme dado vida me llevó a la muerte