Romanos Introducción
Introducción
Al apóstol Pablo le gustaba escribir cartas a las iglesias cristianas de su tiempo. Posiblemente la más famosa sea esta carta, escrita y dirigida a sus queridos hermanos de la iglesia de Roma (1.1).
Esta frase y otras parecidas parecen indicar que, cuando Pablo escribía, tal vez no pensaba en escribir libros de teología sino solo en mantenerse en contacto con sus hermanos cristianos. Sin embargo, su amor por Dios y por ellos, y su amplio conocimiento de las Escrituras, hicieron que sus cartas resultaran profundos documentos de enseñanza cristiana.
La mejor muestra de ello es esta carta a los Romanos. En ella la Iglesia cristiana de todos los tiempos ha encontrado sabias y claras enseñanzas acerca de la fe en Jesucristo. La más notable de ellas es que la buena noticia nos enseña que Dios acepta a los que creen en Jesús, y que aquellos a quienes Dios ha aceptado, y han puesto en él su fe, vivirán para siempre (1.17).
Pablo era judío, y por lo tanto habla como judío, pero se dirige a una comunidad compuesta por cristianos tanto procedentes del judaísmo como de otras naciones paganas. Pero les habla como un judío cristiano. Con las Escrituras en la mano les enseña que el amor de Dios alcanza también a los que no son judíos, pero aclara que esto es posible por medio de la fe en Jesucristo, y no solo por cumplir con la ley de Moisés (2.17–3.31). Tomando a Abrahán como ejemplo de fe, Pablo enseña que el pecado de Adán nos trajo la muerte (5.12-14), pero que la fe en Jesucristo nos da nueva vida (5.15–6.14).
Partiendo de esta enseñanza de la nueva vida en Cristo, el apóstol Pablo pasa a enseñar a los cristianos cómo deben vivir esta nueva vida (12.1–15.6). Cada línea, cada frase, cada palabra en la carta es importante; pero el capítulo 12 merece ser destacado por la sencillez de su vocabulario y por lo práctico de sus enseñanzas.
Termina Pablo esta carta saludando por su nombre a varios hermanos cristianos, y despidiéndose de ellos con esta oración: Alabemos por siempre a ese Dios, el único sabio, a través de Jesucristo Amén. (16.27)
Àwon tá yàn lọ́wọ́lọ́wọ́ báyìí:
Romanos Introducción: BLB
Ìsàmì-sí
Daako
Ṣe Àfiwé
Pín
Ṣé o fẹ́ fi àwọn ohun pàtàkì pamọ́ sórí gbogbo àwọn ẹ̀rọ rẹ? Wọlé pẹ̀lú àkántì tuntun tàbí wọlé pẹ̀lú àkántì tí tẹ́lẹ̀