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Soltera y esperando...Muestra

Soltera y esperando...

DÍA 6 DE 7

Guarda tu tesoro

Como mujeres tenemos un tesoro, algo que tenemos que cuidar mucho y reservarlo para el matrimonio: nuestra pureza sexual. Hablemos del sexo. El sexo fue creado por Dios, y como todo lo que Dios creó, ¡es bueno! El problema es que, si elegimos utilizarlo mal, puede resultar peligroso y podemos salir lastimadas. Es por eso que Dios, reservó el sexo para que sea practicado dentro del marco matrimonial. Todo lo que sea fuera del matrimonio, está mal, y es pecado.

Como futuras esposas, debemos cuidar ese tesoro que se nos encargó. No solo por el bienestar propio y de nuestro futuro esposo, sino porque es un mandato de Dios. El pidió que todos lleváramos una vida santa: «… vivan de una manera que le agrada a Dios… La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos» (1ª Tesalonicenses 4:1-5, NTV). Si recibes una propuesta indecente, si te sientes tentada a realizar algo indebido con otro, recuerda que Dios te da las fuerzas para que te abstengas. «Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos…» (Colosenses 3:5, NTV). Dios te pide que lo obedezcas. No puso las reglas para castigarte, sino para cuidarte.

Tal vez estés pensando: «yo no tengo sexo, tampoco tengo problema para abstenerme si llegara la oportunidad». Cuidado que pureza sexual no refiere únicamente al acto de las relaciones sexuales, abarca mucho más que eso. ¿Qué miras? ¿Qué escuchas? ¿De qué contenido te nutres? Vivimos en un mundo que poca importancia le da a la pureza: promueve las uniones libres, el no comprometerse, el “disfrute del momento” y las relaciones descontroladas. Es difícil mantenerse puros en medio de una sociedad “pornificada”. Todo el contenido que vemos y escuchamos tiene contenido pornográfico: las letras explícitas de las canciones, las películas y series, los posts de los actores y artistas musicales en las redes sociales, ¡hasta tenemos que cerrar los ojos al poner una canción y ver la portada del álbum! Es por esto que, si queremos cuidar bien nuestro tesoro, tenemos que filtrar lo que vemos y escuchamos. Debemos ser intencionales respecto al contenido que consumimos. No podemos jugar con fuego, porque nos vamos a quemar. «¿Acaso puede un hombre echarse fuego sobre las piernas sin quemarse la ropa? ¿Podrá caminar sobre carbones encendidos sin ampollarse los pies?» (Proverbios 6:27-28, NTV). Exponernos libremente a este contenido, puede causarnos mucho daño a nivel de pensamientos y autoestima, así como generarnos una adicción, como lo es la pornografía.

Cuida tu cuerpo, porque como hija de Dios, Él vive dentro de ti. «Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Y aunque «se me permite hacer cualquier cosa», no debo volverme esclavo de nada… Pero ustedes no pueden decir que nuestro cuerpo fue creado para la inmoralidad sexual. Fue creado para el Señor, y al Señor le importa nuestro cuerpo… ¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. ¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo» (1ª Corintos 6:12-13, 18-20, NTV).

Hace años leí que una vez que el hombre conquista el corazón de una mujer, su cuerpo no está muy lejos de ser conquistado. Ten cuidado de quién te enamoras, ten cuidado a quién le entregas tu corazón. Si te pide que le demuestres tu amor comprometiendo tu integridad sexual, él no es la persona adecuada para ti. Un hombre que ama, espera. Si aún estás a tiempo, también reserva tu primer beso para tu esposo. Parece una tontería, pero son detalles que harán la diferencia. Guardar tu cuerpo y corazón para tu matrimonio, es un sacrificio que sin duda vale la pena.

Acerca de este Plan

Soltera y esperando...

Creo que uno de los mayores anhelos que tenemos como mujeres es encontrar al hombre ideal, casarnos y formar una familia. Pero, ¿qué pasa cuando el tiempo avanza y seguimos solas? Muchas veces, Dios no nos abre las puertas a determinadas oportunidades, porque no estamos preparadas para ellas. En este plan te comparto algunos principios fundamentales que debes tener incorporados en tu vida antes de comenzar a buscar esposo.

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Nos gustaría agradecer a Andrea Pachalian por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: https://about.me/andreapachalian