Dios obra en aquellos que esperan

Devocionales
"Paciencia en el liderazgo"

Una de las verdades más llamativas acerca de la paciencia en la Biblia es su emparejamiento con el liderazgo. Todos los cristianos pueden (y deberían) crecer en la paciencia, pero no es un requisito previo para ser cristiano. Sin embargo, la paciencia es necesaria para ocupar un cargo en la iglesia.

Pablo dice: “un siervo del Señor [...] debe ser bueno con todos. Debe ser apto para enseñar; debe tener paciencia y corregir con corazón humilde a los rebeldes” (2 Timoteo 2:24-25). Aquel que “predica la palabra” debe hacerlo “con mucha paciencia” (2 Timoteo 4:2). Observen qué lugar ocupa la paciencia en el elogio que Pablo hace de su discípulo Timoteo: “Tú has seguido mi enseñanza, conducta, propósito, fe, paciencia, amor, perseverancia” (2 Timoteo 3:10). La paciencia incluso juega un rol central en la defensa que Pablo hace de su apostolado (2 Corintios 6:4-6; 12:12).

En el núcleo del liderazgo formal de la iglesia cristiana, encontramos la necesidad de ser un modelo para el rebaño (1 Pedro 5:3). Jesús quería que su Iglesia no sólo tuviera su ejemplo de “paciencia perfecta”, sino que también viera la paciencia en la forma de vida de la comunidad cristiana mediante los líderes reconocidos y debidamente designados, por muy imperfectos que fueran.