La cruz y la resurrección de Jesús

Dia 1 de 7 • Ver la lectura de hoy

Devocionales
El hombre de quien se mofan llamándole “rey”, es el Rey

En este momento, Jesús ha estado en un escaparate durante los dos o tres años de su ministerio público. Ahora, sin embargo, se ha ganado la enemistad de las autoridades religiosas y políticas. Les sienta mal su popularidad, le temen a su potencial poder político y sospechan de sus motivaciones. Por lo tanto, era necesario aplastar a Jesús. Prepararon un juicio amañado contra Él, lo declararon culpable de traición y lograron asegurar la sanción del gobernador romano para ejecutar a Jesús mediante crucifixión. A ellos esto les pareció conveniente y oportuno para conseguir sus objetivos religiosos y políticos.

Y mientras los soldados se mofan de Jesús como si fuera el Rey de los judíos, Mateo sabe claramente, así como sus lectores y Dios lo saben, que Jesús realmente es el rey de los judíos.

Los que conocen bien la Biblia saben perfectamente que Jesús es más que el Rey de los judíos; es el Rey de todos, es Señor de todos. Mateo mismo lo deja muy claro en sus últimos versículos. Ya resucitado, Jesús declaró que toda la autoridad en el Cielo y en la Tierra era suya (Mateo 28:18); su autoridad no es otra cosa que la autoridad del propio Dios. Él es Rey del universo. Es Rey de los soldados que se burlaron de Él. Es Rey tuyo y mío. Y algún día, nos asegura Pablo, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesús es el Señor. El hombre de quien se burlan, llamándole “rey”, es el verdadero Rey.