Chazown con el Pastor Craig Groeschel

Devocionales

A la mayoría de la gente le toma tiempo morir.
(Esta no es la manera de comenzar un Plan Bíblico, te dirás.)
Pero, piénsalo, están aquellos que se van de pronto. Accidentes. Ataques al corazón. Tiroteos. Un resbalón en la tina. Para ti, lo más probable es que el final de tu vida sea en tu cama. Imagínate a ti mismo yaciendo en tu cama reflexionando sobre historias de tu vida pasada. ¿Cuál fue el sentido de mi vida?
¿Realmente importé?
¿Para qué viví?
¿Por qué fue importante que existiera?


Aquí hay algo más en qué pensar: las decisiones que estás tomando hoy día serán la cama en la que te acostarás para morir. Por eso escribí el libro Chazown en principio—para ayudarte a ver tu vida de forma diferente, y que la veas como tu Creador la vio antes de que nacieras.


La palabra visión viene de la palabra hebrea chazown (pronunciada kha ZOUN). Chazown comienza con una letra que no pronunciamos en español. Se la pronuncia haciendo un sonido en lo posterior de la garganta, como si tuvieras carraspera y estarías a punto de escupir. Inténtalo. Di kha-ZOUN! Pero más importante que la pronunciación es su significado— “ sueños, revelación, o visión”. Donde no hay chazown—no hay sueños, ni revelación, ni visión; no hay sentido del propósito de nuestra creación— perecemos.


Si no tienes la visión de que fuiste creado para tener una relación personal cada vez mayor con tu Creador, tu ser interior se marchita y muere.


Sin visión para formar una familia que cree en Dios, tienes el 50 por ciento de posibilidades de divorciarte.


Sin la visión de que tu cuerpo es el templo del Espíritu de Dios—propiedad prestada por Él—tu salud física declina.


Sin la visión para un manejo financiero prudente, aún viviendo en el país más rico del mundo podrías estar ahogándote en deudas.


Sin la visión para trabajar significativamente, la gente vive para las cinco en punto. Una mera existencia. Su meta es sobrevivir—pagar las facturas, seguir casados, mantener a los hijos fuera de la cárcel ...


Pero tú y yo fuimos hechos para mucho más.


En los próximos días buscaremos tu visión en tres áreas críticas de tu vida. Estas áreas son como tests personales de Rorschach—los miras largamente y oras mucho; te mostrarán importantes claves en el destino que Dios te ha dado.