Victoria a través de la Debilidad

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Devocional

Alabando a Dios en el Sufrimiento

“¿Por qué está sucediendo esto?” Esta pregunta a menudo surge en medio del dolor, la aflicción y la tragedia. Si te has sentido así, no estás solo. Incluso aquellos que aman a Dios pueden sentir que han sido abandonados. El propio hijo de Dios clamó, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46). La Escritura revela que Dios permite que el sufrimiento venga sobre aquellos a quienes ama. En el Salmo 22, incluso David, “un hombre conforme al corazón de Dios” (1 Samuel 13:14), le pregunta a Dios, “¿Por qué?”

David expresa claramente su sufrimiento y sentimientos de impotencia. Pero al final del salmo, su lamento se convierte en alabanza, a pesar de que sus circunstancias no han cambiado. David dice que podemos alabar intencionalmente a Dios en medio del sufrimiento.

Cuando te encuentras en un proceso difícil, es fácil cuestionar a Dios. Tal vez te preguntes: ¿Por qué un buen Dios me permitiría sufrir? Tal vez, incluso has estado tentado a etiquetar a Dios como negligente o malintencionado en medio de tu dolor.

La Biblia nos cuenta una historia diferente. El carácter de Dios es completamente perfecto; él siempre actúa teniendo en cuenta nuestros mejores intereses. Cuando recuerdas que Dios es completamente bueno y también infinitamente sabio, comienzas a comprender cómo, a través de toda la Escritura, usa el sufrimiento para lograr grandes cosas a través de aquellos a quienes ama.

Cuando nos enfrentamos a las pruebas, podemos seguir el ejemplo de David, implementando estos cuatro pasos prácticos para la perseverancia:

  • Deja que la Biblia informe tu pensamiento, y piensa en su verdad.
  • Recuerda la fidelidad pasada de Dios para fomentar la esperanza futura.
  • Reconoce tu debilidad e incapacidad en tu situación actual.
  • Deja tus preocupaciones a los pies de Dios en oración, sabiendo que él es el único que puede ayudar.

Al seguir estos pasos, tu pensamiento se transformará. Encontrarás alegría cuando veas tus pruebas como una plataforma para dar gloria a Dios. Recuerda, el sufrimiento es temporal. Ya sea que dure unas pocas horas o toda tu vida terrenal, se te ha dado la oportunidad de exhibir la grandeza de Dios. Cuando llegues al final de tu vida y te prepares para disfrutar de la eternidad con Dios, tu oportunidad de mostrar Su gloria en la tierra habrá terminado. Esta es tu vocación más elevada y la mejor oportunidad de glorificar a Dios con todo lo que eres. Únete a David para proclamar la bondad y la gloria de Dios a través de tu debilidad hoy.