La vida de un líder de alabanza

Devocionales

Una vida de alabanza


La alabanza implica más el vivirla que cantarla. Es simple, vivimos lo que cantamos. Las canciones expresan en dónde está nuestro corazón: en las cosas de la tierra o en las cosas eternas, las de Dios (Colosenses 3:1).


Debemos llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo. Cuando lo hacemos, nos libramos de nuestra propia sabiduría que teme al Señor (Proverbios 9:10). Somos entonces transformados a Su imagen para entender la gloria de Dios (2 Corintios 3:18).


¿Cuál es nuestro modelo de adoración? Jesucristo. Debemos vivir como Cristo; dejar que Él sea la esencia y aliento de nuestro diario vivir. Fuimos creados para andar en adoración, para caminar en las buenas obras que Dios nos preparó. (Efesios 2:10).


Debemos ofrecer cada día nuestras vidas en adoración, como un sacrificio vivo y agradable a Dios (Romanos 12:1).