Una Vida Extraordinaria

Devocional

 PROPÓSITO PARA SEGUIR


Dos errores que cometen muchos padres son: pretender que sus hijos lleguen a ser en la vida lo que ellos no pudieron, impulsándolos a estudiar o trabajar en profesiones de sus intereses pero, que no tienen que ver con las capacidades y propósitos de sus hijos. El otro error es decirles a los mismos: “Puedes ser lo que deseas ser”. Aunque suena muy linda o hasta motivadora esta frase no es real. Basar en nuestros deseos nuestra dirección a tomar en la vida es alimentar una ilusión que probablemente nos lleve a la frustración y a vivir una vida común y ordinaria. No es cuestión de deseos el seguir un propósito sino de lo que ya Dios pensó antes de que comenzara nuestra vida. Todos fuimos creados para cumplir un propósito específico y hemos sido diseñados para tal fin. Debemos ir al Creador para poder descubrirlo. Es esencial seguir el deseo de Dios y no el nuestro. Vamos a poder tener una vida extraordinaria si realizamos aquello para lo cual hemos sido creados.


Una persona que tiene en claro su propósito en esta vida sabe hacia dónde se dirige y por ende dónde focalizar sus esfuerzos y metas.  Alguien que tiene claro su propósito descubre el valor y la importancia de la vida. No sólo respira sino que vive una vida plena y abundante porque le encuentra sentido a la misma. 


La persona correcta, en el lugar correcto y ejerciendo correctamente sus habilidades genera resultados extraordinarios.